El oscuro negocio en el destacamento de Rapelli: la tarifa que cobraban los federales para dejar pasar contrabando
¿Sabés cuánto cobraban los federales para dejar pasar contrabando? La tarifa que tenían y cómo los atraparon con billetes marcados te va a sorprender.
Un operativo de la Justicia Federal terminó con siete policías federales tucumanos detenidos en el destacamento de Rapelli, acusados de cobrar coimas para liberar el paso de tours de compras y bagayeros que traían mercadería desde Bolivia.
La investigación, a cargo del fiscal Pedro Simón y autorizada por el juez Sebastián Argibay, reveló una estructura organizada con una tarifa fija: los tours de compras pagaban 100 mil pesos, las camionetas 80 mil y los utilitarios 50 mil. En el caso de los micros, los coordinadores juntaban el dinero entre los pasajeros y se lo entregaban a los uniformados.
¿Cómo los atraparon?
Para reunir pruebas, los investigadores entregaron billetes marcados a los bagayeros, que luego fueron encontrados durante el allanamiento. El procedimiento se realizó el martes a las 7 de la mañana, cuando Gendarmería Nacional irrumpió en el puesto de control. Allí secuestraron más de 8 millones de pesos en efectivo, parte de los cuales correspondían a los billetes marcados.
Los detenidos son una oficial y seis suboficiales de la Policía Federal Argentina, todos con domicilio en Tucumán. También fueron arrestados dos coordinadores de viajes que habrían participado en la maniobra.
Un lugar estratégico
El destacamento de Rapelli es clave en el norte argentino: está ubicado en uno de los corredores utilizados para evitar los controles del Operativo Lapacho y de Gendarmería sobre la Ruta Nacional 34, la principal vía de ingreso de mercadería desde la frontera con Bolivia.
Los acusados enfrentan cargos por cohecho y encubrimiento de contrabando agravado por ser miembros de una fuerza de seguridad. No es la primera vez que el fiscal Simón desbarata una red en la Federal: en enero de este año había detenido a otros seis policías por secuestrar drogas y venderlas a redes de narcomenudeo en Santiago del Estero.