El olor que salía de la casa vacía destapó una secuencia que ya golpeó tres veces a San Juan
Un vecino llamó a la Policía por el olor que salía de la casa y porque hacía días que no veía a nadie. Adentro encontraron a los dos ocupantes y al perro. Lo que reconstruyó la investigación reabrió una secuencia que San Juan ya conocía.
La investigación por la muerte de Fanny Figueroa y Gustavo Daniel Maldonado en Chimbas reavivó el recuerdo de dos episodios anteriores en los que la Justicia reconstruyó la misma secuencia: una mujer asesinada por su pareja y el posterior suicidio del agresor.
El caso más reciente se descubrió en una vivienda del Loteo 30 de Agosto. Los cuerpos de la pareja fueron hallados después de que un vecino llamara a la Policía: salía un olor muy fuerte de la casa y hacía varios días que nadie veía a sus ocupantes.
Cuando los efectivos entraron, encontraron a los dos fallecidos y también al perro de la familia. Los primeros trabajos en la escena y los estudios posteriores orientaron la pesquisa hacia un femicidio seguido de suicidio.
De acuerdo con la reconstrucción de los investigadores, Figueroa habría sido atacada y asesinada por Maldonado, que después se quitó la vida. La vivienda estaba cerrada y, hasta el momento, no aparecieron elementos que apuntaran a la intervención de una tercera persona.
La pareja era oriunda de Buenos Aires, aunque llevaba varios años radicada en San Juan. Como pasaron días hasta el hallazgo, los investigadores debieron trabajar además para precisar cuándo ocurrió la tragedia.
El antecedente de Pocito
En abril de 2017, San Juan ya había vivido una situación de características similares. Estela Oro, de 50 años, fue asesinada por su esposo, Claudio Sánchez, integrante de la Policía de San Juan.
Sánchez le disparó con su arma reglamentaria y luego se quitó la vida en el mismo domicilio. En aquel momento se manejó como hipótesis una discusión de pareja y posibles conflictos económicos.
Oro era enfermera y la pareja tenía cuatro hijos. Una de sus hijas, de 11 años, no estaba en la vivienda cuando ocurrió el hecho.
El caso quedó incorporado al registro de femicidios de 2017 de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Allí se consignó que el agresor era el cónyuge conviviente de la víctima y que la causa penal se extinguió por su muerte.
La tragedia de Media Agua
Cuatro años más tarde, en octubre de 2021, la provincia volvió a atravesar un episodio con una secuencia parecida.
La víctima fue Brenda Carolina Flores, asesinada en una vivienda del barrio Patiño, en Media Agua, departamento Sarmiento. Su pareja, Marcelo Vilchez, fue señalado durante la investigación como responsable del crimen y después se suicidó.
La escena fue especialmente dolorosa: la pareja tenía una hija pequeña y fue la nena quien encontró los cuerpos y avisó a un familiar que vivía en las inmediaciones.
Brenda tenía otros hijos, que quedaron al cuidado de familiares después de la tragedia.
Tras el crimen, el fiscal Adrián Riveros había señalado que no existían denuncias previas por violencia de género entre Brenda y Vilchez. Sin embargo, durante la investigación trascendió que el hombre habría tenido dos denuncias por violencia de género realizadas por una pareja anterior.
Tres historias, una misma secuencia
Los casos de Estela Oro y Claudio Sánchez, Brenda Flores y Marcelo Vilchez y, ahora, Fanny Figueroa y Gustavo Maldonado ocurrieron en distintos puntos de San Juan y con varios años de diferencia.
Pero las investigaciones de los tres episodios quedaron marcadas por una misma secuencia: una mujer asesinada por su pareja o expareja y el posterior suicidio del hombre señalado como agresor.
El caso de Chimbas vuelve a instalar ese antecedente en la agenda judicial y policial de la provincia. Mientras los investigadores avanzan con las últimas pericias y la reconstrucción de lo ocurrido, la principal hipótesis ya quedó establecida: Fanny Figueroa fue víctima de un femicidio y Maldonado se quitó la vida posteriormente.