El número que necesitó una familia mendocina para no ser pobre: no es el que esperabas
La Canasta Básica Total de Mendoza volvió a subir en septiembre y dejó una cifra que obliga a revisar el presupuesto familiar. El dato de la DEIE que muchos no vieron venir.
Una familia tipo de Mendoza necesitó $1.484.912,21 en septiembre para no caer bajo la línea de pobreza, de acuerdo con el informe que dio a conocer la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE). La cifra representa un nuevo escalón en la carrera de precios que golpea al bolsillo de los mendocinos.
El mismo hogar había requerido $1.473.773,67 en agosto para cubrir la Canasta Básica Total (CBT), el indicador que mide el umbral de pobreza. La suba mensual fue de poco más de $11.000.
Qué es la Canasta Básica Total y quiénes la integran
La DEIE toma como referencia a la llamada familia tipo 2, compuesta por dos adultos de 35 y 31 años y dos hijos de 8 y 5 años. Para ese grupo etario se calculan los ingresos mínimos necesarios para no ser pobre.
La CBT no solo contempla los alimentos esenciales: también incluye otros bienes y servicios como transporte, salud, educación y vestimenta, según explicó el organismo provincial.
La línea de indigencia, más de $600.000
Por debajo de la CBT se ubica la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca el umbral de indigencia. En septiembre, esa canasta se situó en $618.713,42 para la misma familia tipo. Quien no alcance ese ingreso no puede cubrir sus necesidades alimentarias básicas.
A nivel individual, el costo de la canasta básica para un adulto equivalente llegó a $480.554,11, mientras que la canasta alimentaria se valuó en $200.230,88.
Una suba leve pero sostenida en dos meses
El incremento respecto de los meses previos fue moderado, aunque no se detuvo. En julio, la CBT había sido de $1.436.519,82; en agosto trepó a $1.473.773,67 y en septiembre alcanzó los $1.484.912,21. Entre el séptimo y el noveno mes del año, la canasta total acumuló una suba de $37.253,85.
El dato oficial de la DEIE vuelve a poner sobre la mesa la presión que los precios ejercen sobre los ingresos de los hogares mendocinos, en un contexto donde la cobertura de necesidades básicas exige cada vez más pesos.