El número que más preocupa a las PyMEs de Misiones no es la inflación: es quién las abastece
La encuesta de la CEM mostró que el 76,3% de las PyMEs misioneras cuestiona el rumbo económico, pero el dato que más complica la competitividad provincial aparece en otro punto del informe: más de la mitad perdió proveedores en el último año. ¿Por qué dejaron de venderles?
La Confederación Económica de Misiones (CEM) acaba de ponerle cifras al malestar del empresariado chico y mediano de la provincia. Según su último relevamiento, el 76,3% de las PyMEs misioneras considera que la política económica nacional es desequilibrada y no contempla medidas específicas para el sector ni para las economías regionales.
La encuesta se hizo en septiembre sobre 305 empresarios de comercio, servicios, industria, producción y turismo. El cuadro que arroja combina actividad floja, problemas de financiamiento, clientes que se atrasan y expectativas en rojo. La estabilización de algunas variables macro, según las respuestas, no se traduce en una recuperación concreta de la economía real.
El optimismo se derrumbó en menos de dos años
Uno de los datos más elocuentes es la caída de la confianza en el futuro cercano. El 37,7% de los consultados cree que la Argentina no va a crecer en los próximos seis meses, mientras que el 26,3% espera una expansión.
La comparación con el pasado reciente es contundente: en diciembre de 2024, el 68,2% de los empresarios se mostraba optimista. Para septiembre de 2026, esa proporción se derrumbó al 26,3%.
La mirada sobre la provincia es aún más dura. El 59% sostiene que Misiones no crecerá en el próximo semestre y apenas un 8% aguarda una mejora. El pesimismo viene subiendo desde el 51,4% que se registraba en agosto.
El informe describe así una brecha cada vez más grande entre las expectativas de recuperación y lo que pasa todos los días en las empresas. Mientras el Gobierno nacional defiende su programa de ajuste y equilibrio fiscal, los consultados siguen marcando la recesión, los costos y las complicaciones para sostener la actividad.
Ventas flojas y un mercado laboral que no arranca
El movimiento comercial tampoco da señales de repunte generalizado. El 38,5% calificó la actividad de septiembre como mala o muy mala, el 42,2% la consideró regular y solo el 19,3% la evaluó como buena o muy buena.
El comercio, uno de los principales generadores de empleo privado en la provincia, mostró resultados negativos en el 41,4% de los casos. En la industria, la evaluación desfavorable llegó al 43,6%.
Ese deterioro se refleja en las decisiones sobre personal. El 83,7% de las empresas no planea contratar ni despedir, pero el 14,3% anticipa despidos y apenas el 2% evalúa incorporaciones. La intención de reducir plantel bajó respecto de agosto, cuando llegaba al 19,7%, aunque la distancia entre las que prevén echar gente y las que esperan sumar refleja la fragilidad del mercado laboral.
¿Qué frena la contratación? Las cargas laborales aparecen en el 29,7% de las menciones y la inestabilidad económica en el 24,5%.
Clientes que se atrasan y precios que suben
Otro síntoma del deterioro se ve en la capacidad de pago de los consumidores. El 31% de las empresas señaló que la mora de sus clientes aumentó levemente y otro 24% afirmó que creció de forma significativa. Sumados, el 55% percibe más atrasos, una señal de las dificultades financieras que atraviesan familias y comercios.
El problema se agrava entre los responsables inscriptos: el 56,6% registró un aumento de la morosidad.
A eso se le suma que el 92,5% de los encuestados notó subas de precios durante el último mes, mientras las ventas siguen débiles. La combinación de costos más altos, clientes endeudados y consumo restringido achica el margen de maniobra de las empresas.
El problema que va más allá del consumo: los proveedores
El informe también expone un fenómeno que golpea directamente la competitividad misionera. El 54,7% de las empresas consultadas aseguró haber perdido proveedores en el último año porque dejaron de vender a Misiones.
De ese total, el 45% perdió entre uno y cinco proveedores, mientras que el 9,7% perdió más de cinco. Además, el 74,7% considera que sus proveedores manejan listas de precios especiales para la provincia.
Estos datos muestran dificultades que exceden la caída del consumo y que tienen que ver con los costos y las condiciones particulares de operar en Misiones.