El número que encendió la alarma en Wall Street: los inversores ya dudan del plan de Milei
La estabilidad cambiaria se vendía como el gran respaldo del programa, pero el mercado empezó a mirar otra cosa: entre agosto y octubre, el riesgo país sumó 400 puntos básicos y tres cuartas partes respondieron a factores propios de la Argentina. Qué es lo que realmente inquieta a los inversores.
La continuidad del programa económico de Javier Milei dejó de ser un dato fijo para el mercado y se convirtió en una variable que los inversores empezaron a descontar. Las dudas sobre el escenario político y electoral de 2027, la chance de un cambio de rumbo y los problemas para consolidar reservas se sumaron a un contexto internacional de tasas altas y volvieron a golpear a los bonos soberanos, con el consiguiente salto del riesgo país.
El movimiento no es menor: refleja un giro en las expectativas sobre la capacidad del Gobierno de sostener las condiciones actuales más allá del mandato presidencial. La estabilidad cambiaria, que el oficialismo promociona como principal respaldo de su programa, ya no alcanza para despejar los interrogantes que el mercado mete en el precio de la deuda.
¿Por qué los inversores dudan del plan económico?
El escenario electoral todavía no está definido: no se sabe quiénes competirán en los próximos comicios presidenciales ni qué orientación económica podría adoptar una eventual alternativa de gobierno. Esa incertidumbre se traslada a las valuaciones de los activos argentinos.
"Las valuaciones comienzan incorporar riesgo político y electoral de cara a las elecciones presidenciales de 2027, y un escenario de interrogantes respecto a la conformación de la oposición, el grado de polarización de la contienda y el nivel de continuidad que en definitiva tendrá el actual programa económico", explicó a Bloomberg Eric Ritondale, economista jefe de PUENTE.
La advertencia pone en discusión uno de los supuestos centrales de la estrategia oficial: que la mejora de las variables fiscales y monetarias alcanzaría para reducir de a poco el costo de financiamiento y recuperar el acceso a los mercados internacionales. La evolución de los títulos públicos muestra lo contrario: cumplir las metas fiscales no elimina las dudas sobre la capacidad de sostener el esquema, generar los dólares para afrontar los vencimientos externos y dar previsibilidad a los próximos años.
El peso de los factores locales en la suba del riesgo país
La evolución de los bonos en los últimos meses permite medir cuánto pesó la incertidumbre doméstica en la percepción de los inversores. Entre agosto y octubre, el diferencial de tasas de la deuda soberana argentina subió alrededor de 400 puntos básicos, un movimiento que no se explica solo por el contexto financiero internacional ni por lo que pasó con los activos de otros países emergentes.
Según el análisis de Ritondale, cerca de tres cuartas partes de ese incremento respondieron a factores propios de la Argentina y el resto al escenario externo. "Cerca de 300 puntos básicos corresponden a factores idiosincrásicos locales, mientras que unos 100 puntos básicos (el 25% restante) se explican por el componente internacional y el contagio de tasas globales y emergentes", precisó el economista.
La distinción importa porque separa las dificultades que trae el contexto financiero global de las que dependen de las decisiones de política económica y de las expectativas sobre el rumbo local. Aunque las tasas internacionales altas encarecen el financiamiento para las economías emergentes, la mayor parte del deterioro de la deuda argentina responde a cuestiones propias de su escenario político y económico.
El recorrido tampoco fue parejo. "Mientras que en septiembre el deterioro estuvo más alineado con el contagio de la volatilidad internacional y la suba de rendimientos en comparables, en agosto el componente local ya había pesado con fuerza, neutralizando un clima externo que por entonces resultaba favorable", detalló Ritondale.
Alerta en Wall Street: los bonos argentinos rinden peor que sus pares regionales
El diagnóstico también aparece en los informes de Criteria, que detectaron un deterioro significativo de la deuda soberana argentina en dólares durante octubre. El documento señaló que la corrección se profundizó después del resultado electoral de Brasil y que los bonos Globales argentinos tuvieron un desempeño peor que el de otros títulos de países emergentes comparables.
"La magnitud de la corrección y el desempeño relativo frente a otros emisores sugieren que los factores idiosincrásicos argentinos tienen un peso creciente en la valuación de la deuda", advirtieron desde la consultora.
En ese contexto, la discusión sobre la continuidad del programa adquiere una dimensión financiera concreta. Los inversores no solo evalúan si el Gobierno podrá cumplir con sus obligaciones en los próximos meses, sino también si las condiciones que sostienen el actual esquema cambiario, fiscal y monetario aguantarán en el tiempo.