El nuevo tarifazo que tiene a los quinteros al borde de la protesta
Los quinteros de Santa Fe ofrecieron pagar un día más por sus puestos, pero la nueva conducción del mercado les exige abonar por toda la semana. Ahora, un sector clave para el abastecimiento regional amenaza con medidas de fuerza. ¿Qué dijo Beckmann sobre el riesgo impositivo?
La tensión en el Mercado de Productores y Abastecedores de Santa Fe va en aumento. La Sociedad de Quinteros denunció que la nueva conducción impuso un esquema de cobro que obliga a los pequeños productores a pagar por toda la semana, aunque solo concurran dos o tres días. El presidente de la entidad, Guillermo Beckmann, anticipó que, si no hay una solución, podrían tomar medidas de fuerza.
Según explicó Beckmann en diálogo con UNO Santa Fe, los quinteros ya habían acercado una contrapropuesta: "Nos reunimos primero con los productores y convencimos a los productores que van dos días a la semana que paguen por tres días; el que va tres días, que pague por cuatro; y el que va cuatro, que pague por cinco". La oferta, que implicaba un día adicional de pago, fue rechazada por las autoridades del mercado.
Un aumento encubierto, según los productores
El dirigente cuestionó que se niegue que se trata de un aumento. "Si vos estás pagando 90.000 pesos y ahora te hacen pagar 140.000 pesos, ¿no es aumento?", planteó. Hoy, los productores abonan unos 45.800 pesos por sus espacios, pero el valor se actualiza por inflación y este mes rondaría los 48.000 pesos. La nueva modalidad, denuncian, multiplica ese costo.
El problema, aclaró, no es solo el precio sino la obligación de pagar por días en los que no hay producción. "Son productores chicos de tres, cuatro, cinco hectáreas. No tienen producción para ir los cinco días de la semana. Tienen capacidad productiva como para ir dos o tres veces por semana, pero es suficiente para abastecer toda la zona", explicó.
Beckmann marcó diferencias con los puesteros, que sí permanecen toda la semana: "Una cosa es el puestero, que está las 24 horas y trae mercadería de distintas zonas de producción. Si no hay verduras en un lado, las trae de otro. Pero acá el quintero vende su propia producción".
1.500 hectáreas que alimentan a toda la región
La Sociedad de Quinteros remarcó que los pequeños productores nucleados representan unas 1.500 hectáreas, con mercadería que se distribuye en Santa Fe y también hacia Córdoba, Chaco y Entre Ríos. Por eso, rechazan el argumento de que el nuevo esquema sea necesario para garantizar el abastecimiento.
"Hay quinteros más grandes que van cuatro días y eso pueden pagarlo, pero hay un porcentaje importante que no va los cuatro días, que no tiene esa capacidad y que se distribuye en los demás días del mercado", explicó Beckmann. Y sentenció: "Hay una armonía. No hay faltante de verdura en el mercado. No pasa por ahí, pasa por la recaudación".
El riesgo impositivo que se suma al tarifazo
Además del costo de los puestos, los quinteros alertaron por un efecto colateral: el nuevo esquema podría empujarlos a cambiar de categoría impositiva. Según Beckmann, "todos pasarían a ser responsables inscriptos porque los montos de alquiler que cobran en el año representan unos 11 millones de pesos".
Eso dejaría a productores de menor escala frente a obligaciones tributarias difíciles de afrontar. "Después no da para vivir. Es imposible. Van a hacer un daño bárbaro al sector", advirtió.
Críticas a la nueva conducción y medidas de fuerza en el horizonte
El presidente de la Sociedad de Quinteros apuntó contra la nueva gestión del mercado: "Ahora pusieron un gerente nuevo, un CEO, como le llaman. Vienen con ideas nuevas y no entienden cuál es la temática nuestra", cuestionó. Y recordó que "durante 40 años en este mercado trabajamos de la misma manera", con un sector reservado para los quinteros y un precio diferencial.
Ante la falta de acuerdo, Beckmann reconoció que hay "una frustración tremenda" y advirtió: "Esto va a llevar a tomar medidas de fuerza". Sin embargo, aclaró que una medida de ese tipo afectaría a toda la cadena y, en especial, a los consumidores. "Va en perjuicio de todo el mundo porque hay desesperación en lo nuestro", sostuvo.
La contrapropuesta que no fue aceptada buscaba un punto intermedio: que quien va dos días pague tres, quien va tres pague cuatro y quien va cuatro pague cinco. La negativa de las autoridades profundizó el malestar y dejó abierto un conflicto que podría escalar en los próximos días.