El nuevo tablero de Zuckerberg: asegura que la IA cambiará la vida de miles de millones
Zuckerberg vaticina que en cinco años miles de millones usarán agentes de IA. ¿Qué significa esto para WhatsApp y el futuro de la tecnología? Los detalles que nadie contó.
El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, sorprendió a los inversores con una visión audaz: en cinco años, miles de millones de personas tendrán un agente personal de IA trabajando para ellas las 24 horas. El fundador de Facebook dejó atrás el metaverso y ahora apuesta fuerte por los agentes inteligentes.
Durante la presentación de los resultados trimestrales de la compañía, Zuckerberg afirmó que es "extremadamente improbable" que no haya "miles de millones de personas con un agente personal que comprenda sus objetivos y que trabaje en su nombre las 24 horas del día, los siete días de la semana".
El empresario, de 42 años, explicó que estos asistentes virtuales no solo gestionarán finanzas, sino que también intermediarán en tareas del hogar, relaciones personales e incluso en la salud.
WhatsApp, el nuevo protagonista
Zuckerberg destacó que la mensajería será clave en esta transformación. "Creo que WhatsApp y nuestras otras plataformas de mensajería se volverán cada vez más importantes", señaló, al notar que los usuarios ya interactúan con Meta AI en esos entornos.
Pero, ¿qué son exactamente los agentes de IA? A diferencia de los chatbots tradicionales como ChatGPT o Gemini, que responden a pedidos, estos sistemas son proactivos: analizan necesidades, desglosan tareas y las ejecutan sin supervisión directa.
Por ejemplo, mientras un chatbot solo muestra opciones de vuelo, un agente puede reservar el pasaje, programar recordatorios y ajustar el cronograma completo de un viaje.
Las dudas del mercado
Pese al optimismo de Zuckerberg, las acciones de Meta cayeron casi un 10% tras los resultados. Reality Labs, la división de realidad virtual, registró pérdidas de 4.600 millones de dólares en el trimestre y acumula unos 88.000 millones desde 2021.
El propio Zuckerberg reconoció que su entusiasmo por la IA generativa no dio los frutos esperados, al menos por ahora. ¿Será esta nueva apuesta la que finalmente convenza a los inversores?