El nuevo sello de calidad que tres clínicas de Mendoza acaban de obtener y que cambia las reglas del parto
Tres clínicas de Mendoza lograron una certificación que exige guardias 24 horas y protocolos de alto nivel. ¿Qué significa para el futuro de los partos en la provincia?
El Ministerio de Salud y Deportes de Mendoza acaba de dar un paso clave en la atención sanitaria privada: tres clínicas del Gran Mendoza recibieron una acreditación que no solo certifica su nivel, sino que redefine los estándares de seguridad y cuidado en los partos. La Clínica de Cuyo, el Hospital Español y el Hospital Santa Isabel de Hungría son las primeras en obtener este reconocimiento.
La certificación, enmarcada en el Plan de Maternidades Seguras, exige a estos centros contar con guardias activas las 24 horas, integradas por obstetras, neonatólogos, anestesistas y servicios de hemoterapia. Esto garantiza una respuesta inmediata ante situaciones de alta complejidad, un requisito que va más allá de la simple habilitación.
¿Qué implica realmente esta acreditación?
Según explicaron desde la cartera sanitaria provincial, no se trata únicamente de habilitar un espacio, sino de verificar el cumplimiento de estándares internacionales de seguridad, infraestructura y atención, con especial foco en maternidad y parto seguro. El objetivo es claro: promover el parto natural cuando no existan indicaciones médicas para una cesárea.
El ministro de Salud, Rodolfo Montero, fue contundente: “Hoy marcamos un hito en la provincia, porque no solo se trata de habilitar un espacio sino que certificamos estándares superiores de seguridad, adherencia a protocolos y equipos de guardia fortalecidos para garantizar un parto respetado y cuidado”. Además, recomendó a las personas gestantes elegir instituciones acreditadas, aunque aclaró que siempre se respetará la decisión de cada madre.
El respaldo internacional
La representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) en Argentina, Eva Llopis, elogió la medida y confirmó el acompañamiento del organismo en ejes como calidad asistencial, parto seguro, prevención de infecciones materno-infantiles y evaluación de tecnologías sanitarias.
Llopis fue tajante al referirse a las cesáreas innecesarias: “Cuando la cesárea no está indicada, hay más riesgo para la persona gestante y para el recién nacido. Es cuatro veces más problemático que un parto natural”. La OPS recomienda que las cesáreas representen entre el 10% y el 15% de los nacimientos, un dato que pone en contexto la importancia de esta iniciativa.
Un modelo que trasciende fronteras
El interés por la experiencia mendocina no es solo local. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ofreció financiamiento para monitorear el programa y evaluar su posible implementación en otras provincias y países de la región, según confirmó Montero.
En paralelo, se firmó un nuevo convenio con la Provincia para profundizar la prevención de la transmisión materno-infantil de VIH y sífilis, especialmente en el primer nivel de atención. También se creará la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de Mendoza, con el fin de medir el impacto de las políticas y generar evidencia científica publicable.
La Clínica de Cuyo, el Hospital Español y el Hospital Santa Isabel de Hungría son solo el comienzo. Desde el Ministerio de Salud anticiparon que el objetivo es sumar más establecimientos al programa y extender estos estándares de calidad y seguridad a otros centros de la provincia.