El nuevo plan municipal que pone el foco en los más chicos y los adultos mayores que viven solos
¿Sabés qué tienen en común los más chicos y los adultos mayores solos? El municipio lanza un programa que promete cambiar las reglas del juego social.
La Municipalidad de Rosario rediseña su política social con un programa que prioriza a dos grupos etarios considerados los más vulnerables: los niños en sus primeros mil días de vida y los mayores de 65 años, especialmente quienes viven solos. La iniciativa, denominada Mil65, busca ordenar recursos y dispositivos existentes bajo una lógica de garantizar derechos universales pero con seguimiento cercano en situaciones de mayor fragilidad.
El diagnóstico municipal detectó que las desigualdades más profundas se concentran en estas dos franjas, y que la soledad se ha convertido en uno de los grandes problemas de las ciudades. “Es un cambio metodológico que pone foco en dos poblaciones prioritarias”, explicó el secretario de Desarrollo Social, Nicolás Gianelloni.
¿Cómo funcionará el programa?
El programa será presentado este martes en el teatro La Comedia, ante universidades, centros de jubilados, jardines, vecinales y otras instituciones. En primera infancia, se entregará un libro guía con pautas de vacunación, controles médicos y desarrollo emocional, y habrá equipos que realicen seguimiento casa por casa en hogares con fragilidades detectadas.
En adultos mayores, la prioridad son los más de 40 mil que viven solos en Rosario. Se implementará una línea telefónica de asistencia llamada Acompañar, y se crearán “clubes de los grandes” en centros municipales y barriales para fomentar la participación comunitaria.
“La máxima prioridad en adultos mayores son los que viven solos. Es la población a buscar”, sostuvo Gianelloni, quien agregó que la soledad no deseada se convirtió en uno de los problemas sociales más fuertes de las grandes ciudades.
Desigualdad y violencia
El programa Mil65 busca atacar las causas profundas de la violencia, que el municipio vincula con las desigualdades en la ciudad. “Es ir a buscar las causas más profundas que generan la violencia, que son las desigualdades tan grandes que tiene la ciudad”, planteó Gianelloni. La estrategia combina un piso universal de derechos con una focalización intensiva en los casos más frágiles.