El nuevo juez que heredará el expediente de María Cash y una decisión que puede cambiar todo
Diego Anzorreguy asume a fin de mes y recibe un expediente sin juicio, con pruebas pendientes y un imputado en la mira. ¿Qué pasará con el caso que conmueve a Salta?
Quince años después de la desaparición de María Cash, la causa vuelve a tener un nombre propio: Diego Anzorreguy. El nuevo magistrado asumirá a fines de julio y deberá definir el futuro de una investigación que aún no llegó a juicio oral. Entre las pruebas pendientes y los testimonios falsos, su primera gran decisión podría ser histórica.
¿Quién es el nuevo juez?
Diego Anzorreguy fue designado por el Gobierno nacional mediante el Decreto 508/2026, tras recibir el acuerdo del Senado. Tomará el mando del Juzgado Federal de Primera Instancia N° 2 de Salta, reemplazando a la jueza Mariela Giménez, que estaba al frente del caso de forma subrogante.
El expediente que recibirá es uno de los más sensibles del país: la desaparición de la diseñadora bonaerense ocurrida el 8 de julio de 2011 en Salta. Desde entonces, la causa transitó por hipótesis cambiantes, sobreseimientos revocados y una maraña de declaraciones que terminaron siendo desestimadas.
De la hipótesis de trata al último recorrido
En un principio, la investigación se centró en la posibilidad de que María hubiera sido víctima de una red de trata de personas. Ese enfoque federal dominó durante años. Sin embargo, la Fiscalía Federal, encabezada por Eduardo Villalba, descartó esa línea y volvió a concentrarse en el último trayecto comprobado de la joven.
Según la acusación fiscal, María Cash no habría salido del corredor de las rutas nacionales 34 y 16. La última persona que tuvo contacto con ella fue el camionero Héctor David Romero, imputado en noviembre de 2024 por homicidio calificado por alevosía. Romero sigue amparado por la presunción de inocencia.
Un sobreseimiento que no duró
En mayo de 2025, la jueza Giménez sobreseyó a Romero por falta de pruebas. Pero siete meses después, la Cámara Federal de Salta revocó esa decisión y ordenó nuevas medidas: declaraciones testimoniales, análisis de comunicaciones telefónicas y una pericia clave para determinar si la maniobra que Romero dijo haber realizado para detener el camión cerca del santuario de la Difunta Correa es compatible con la evidencia.
En marzo de 2026, la Cámara Federal de Casación Penal rechazó un recurso de la defensa y dejó firme la anulación del sobreseimiento, según informó El Tribuno. Para la Fiscalía, ya hay elementos suficientes para avanzar con el procesamiento, pero la decisión final está en manos del nuevo juez.
Los testimonios que desviaron la causa
Otro punto clave son las declaraciones de Carlos Enzo Cuéllar y Carlos Hugo Cuéllar, quienes aseguraron haber visto a María con vida después de bajarse del camión de Romero. La Cámara Federal concluyó que esos relatos eran falsos. Ambos fueron imputados por falso testimonio y entorpecimiento, pero la acción penal prescribió.
El fiscal Villalba fue contundente: “La causa está llena de falsos testimonios, de mentiras y de desvíos”. Un eventual juicio podría determinar cuánto influyeron esas declaraciones en la demora de la investigación.
Las llamadas que aún esperan análisis
Entre las diligencias pendientes figura un nuevo estudio de las comunicaciones vinculadas a Romero, al médico jujeño Jesús Chuquisaca, a los hermanos Cuéllar y al entorno de la familia Segura, empleadora del camionero. El objetivo es reconstruir contactos y relaciones entre las personas mencionadas en el expediente.
También existen sospechas periodísticas sobre posibles filtraciones de información, aunque hasta ahora no hay imputados por ese motivo.
El equipo del CIF que dejó de intervenir
Un equipo del Cuerpo de Investigaciones Fiscales de Salta trabajó durante años revisando supuestos avistamientos, reconstruyendo el recorrido de María y descartando la hipótesis de trata. Según Villalba, ese trabajo permitió ordenar una causa con una enorme cantidad de datos. Sin embargo, el grupo dejó de intervenir antes de finalizar medidas importantes. Los motivos no fueron informados oficialmente.
Las tres preguntas que deberá responder un juicio
Un debate oral debería esclarecer tres cuestiones centrales: cómo influyeron los testimonios falsos, por qué la investigación cambió tantas veces de dirección y si existieron interferencias o filtraciones. Pero antes, el nuevo juez deberá evaluar las medidas pendientes y resolver la situación procesal del principal imputado.
Quince años después, la causa María Cash sigue sin una respuesta sobre lo ocurrido aquella tarde del 8 de julio de 2011. Y también debe explicar por qué una de las investigaciones más conocidas del país aún no llegó a juicio.