El nuevo disco de Dillom que nadie esperaba: ruido, baile y miserias sin filtro
¿Qué llevó a Dillom a cambiar su sonido oscuro por algo más bailable? Su tercer disco esconde colaboraciones de lujo y una nueva filosofía. Enterate de todos los detalles.
Dillom vuelve a sacudir la escena con un tercer disco que promete incomodar y hacer bailar a la vez. El artista presentó “La nueva violencia”, un trabajo que abandona las sombras de sus entregas anteriores para sumergirse en un universo sonoro más crudo, bailable y desbordado.
Lejos de quedarse en la superficie, el músico decidió meterse de lleno en las contradicciones de la época: la sobreestimulación, la necesidad de encajar, el consumo desmedido y el vacío existencial. Todo eso aparece retratado con una mirada ácida y, a la vez, divertida.
No se para en un pedestal para juzgar. Por el contrario, atraviesa esas miserias en carne propia y las convierte en canciones que mezclan post-punk, rock and roll, electrónica y pop sin encasillarse en ningún género.
¿De dónde salió la “energía hippie”?
Antes del lanzamiento, La Viola participó de una escucha exclusiva en los Estudios Panda. Allí, Dillom contó que el punto de inflexión fue un show de Bob Dylan: ver a personas descalzas, conectadas con la música y sin mirar el celular lo hizo replantearse todo.
“Yo toda la vida odié a los hippies, pero ahí dije: ‘Los necesitamos’”, confesó. Y fue más allá: “Hay que hacer la revolución desde el amor, más allá de lo cliché de la frase”.
Esa nueva energía se percibe con claridad en “Amigos”, la canción que cierra el álbum. Un tema con coros que suenan a banda indie, que invita a abrazarse y olvidar por un momento la realidad afuera. Como detalle extra, incluye un sample de “Dancing in the Dark”, de Bruce Springsteen.
Las colaboraciones que no figuran en el tracklist
Otra de las sorpresas es cómo se presentan los invitados. No hay ningún featuring declarado, pero los cruces son de lujo. St. Vincent aporta su guitarra en “Cocodrilo” y su voz camuflada en “Palermo Hollywood”. Sebastián Murphy, de Viagra Boys, se suma en “Papá se volvió loco” y “Fashion”.
También participan Juana Rozas, Babeblade y Terra en coros; Juliana Gattas y Ale Sergi de Miranda! en “Gente común”; y Declan Mehrtens de Amyl and the Sniffers en “Amigos”.
La decisión de no marcarlos como featuring es toda una declaración de principios. Dillom maneja su propio sello, Bohemian Groove, y juega la industria a su manera, sin importarle los mandatos.
“La nueva violencia” es un grito para encontrar diversión en un contexto difícil. Después de explorar la oscuridad, el artista elige bailar entre la basura de la sociedad, como cantaba Calamaro, pero no para escapar: para vivirla a fondo.