¿Por qué el subsecretario de Salud de La Pampa dice que el sillón mata más que el cáncer en la provincia? El programa que prepara y los dos minutos que separan caminar de manejar.
El subsecretario de Salud de La Pampa, Gustavo Vera, lanzó una advertencia que incomoda: en la provincia la gente muere más por sedentarismo y malos hábitos alimenticios que por cáncer o siniestros viales. Lo dijo al fundamentar la campaña que el ministerio provincial pondrá en marcha para revertir esa tendencia.
«Seguramente en 15 días haremos el lanzamiento oficial del programa que se va a llamar 'Sumá pequeños movimientos'», anunció Vera durante una entrevista en el programa La Parte y el Todo, que se emite por la Televisión Pública Pampeana.
De qué se trata el programa
La propuesta no apunta a rutinas de gimnasio ni a entrenamientos intensos. Se basa en el NEAT, sigla en inglés de Non-Exercise Activity Thermogenesis (termogénesis de actividad no relacionada con el ejercicio): el gasto calórico que se produce en los gestos cotidianos.
Subir y bajar escaleras, pasear a la mascota, caminar mientras se habla por teléfono, dejar el auto estacionado y hacer unas cuadras a pie, levantarse de la silla para ir hasta la impresora. Pequeños movimientos que suman calorías quemadas y salud ganada.
El plan, según detalló el funcionario, ya está diseñado por un equipo que encabeza el doctor Marcos Mayer, investigador del Conicet que trabaja en la salud pública pampeana. En una primera etapa abarcará a todo el personal de salud y luego buscará extenderse al resto de la sociedad.
«Es el gasto calórico en la actividad física no relacionado con el ejercicio programado, como puede ser salir a caminar, a correr o ir al gimnasio. Es la rutina, porque por ejemplo en esta entrevista tendría que hacerse de pie porque uno parado gasta más calorías que sentado. La clínica Mayo ya lo sentenció hace tiempo: el nuevo cigarrillo es el sillón. Y el NEAT es todo lo que uno puede hacer en su rutina diaria, que por supuesto no es suplantable del ejercicio programado», explicó Vera.
Los ejemplos que propone
«Hay un montón de ejemplos, que pueden parecer muy chiquitos pero que sirven un montón: salir de tu casa por la puerta más lejana, cuando viene una visita no lo esperás sentado, ir al baño por el lugar más lejano», detalló.
Y sumó un dato que invita a dejar el auto: un estudio comprobó que en una ciudad como Bahía Blanca, de características similares a Santa Rosa, caminar 15 cuadras o ir en auto al centro representa apenas dos minutos de diferencia. A eso se le suma el ahorro en nafta y el estrés que implica manejar.
En cuanto a las cifras, el funcionario precisó que caminar entre 12 mil y 15 mil pasos equivale a quemar 20 mil calorías al mes.
La «panza» y las alertas
Vera también se refirió a la medida de la cintura, un indicador clave para la salud cardiovascular. La «panza» debe tener 94 centímetros; por encima de 102 ya se considera «alerta amarillo».
«Si se logra cambiar de hábitos vamos a disminuir todos los índices que más afectan a la población, que son los infartos, los problemas cardiovasculares, los Accidentes Cerebro Vascular (ACV), la diabetes. El sedentarismo es uno de los problemas más graves que hay», sostuvo.
El cambio de vida del propio funcionario
Vera no habló solo desde el escritorio. Contó que él mismo atravesó ese camino: llegó a pesar 120 kilos y hoy es maratonista. «Yo no tengo ningún problema en mostrar mis fotos de cuando pesaba 120 kilos, porque me pasaba que como buen médico era muy mal paciente», reconoció.
Su transformación tiene un origen concreto: «Mi cardiólogo me dijo en determinado momento que si no bajaba 15 kilos, a los 70 años iba a necesitar oxígeno. Y llegué a eso por el sedentarismo y por no comer bien. El cambio en los hábitos significó una transformación total».
Hoy corre maratones con una remera que lleva una inscripción que resume su filosofía: «Mis pastillas son mis zapatillas».