El nombre que su madre biológica eligió para ella y nunca usaron: la historia de Mariela
¿Qué pasó con la madre biológica de Mariela? La mujer busca respuestas en San Luis y revela un nombre que nunca usaron.
Mariela Fernández tiene 52 años y una pregunta que la acompaña desde la adolescencia: ¿quién es su madre biológica? La mujer, que vive en Mendoza, fue entregada al nacer en 1974 y recién a los 13 años descubrió que quienes la criaron no eran sus padres reales. Ahora, tres décadas después, decidió contar su historia en busca de respuestas que la conecten con una mujer que, según los datos que logró reunir, sería oriunda de San Luis.
El dato más conmovedor de su búsqueda es el nombre que su madre habría querido ponerle: Anahí. Un pedido que nunca se cumplió, pero que se convirtió en una de las pocas pistas emocionales de una historia llena de silencios.
Un nacimiento envuelto en secretos
Mariela nació el 9 de enero de 1974 en el hospital Diego Paroissien de Maipú, Mendoza. Según el relato familiar que recibió años después, su madre biológica era una adolescente de 16 años que fue trasladada desde San Luis hasta Mendoza para ocultar el embarazo. Dos días después, el 11 de enero, un hombre llamado Víctor Fernández llegó al hospital junto a su hermana para recibir a la beba. Desde ese momento, Mariela creció creyendo que ese matrimonio era su familia biológica.
La verdad salió a la luz cuando tenía 13 años. En un momento de angustia, preguntó directamente si era adoptada y quienes la habían criado le confirmaron que no era su hija biológica. “Ellos lo llamaron así, pero para mí solo se apropiaron de mí”, expresó Mariela al reconstruir su historia, dejando en claro su interpretación personal de los hechos.
¿Quién era la adolescente de San Luis?
Los datos sobre su madre biológica son escasos, pero Mariela conserva algunos que considera fundamentales: tenía 16 años, era de contextura pequeña, ojos claros y físicamente muy parecida a ella. También sabe que provenía de San Luis, aunque hasta ahora no pudo determinar de qué localidad. Pero hay un detalle que la acompaña desde hace décadas: cuando su madre la entregó, lo hizo llorando y pidió que la llamaran Anahí. La intención, según el relato familiar, era conservar alguna posibilidad de encontrarla en el futuro. Sin embargo, el pedido nunca se cumplió y la beba fue inscripta como Mariela.
Una enfermera como posible nexo y la muerte de los padres adoptivos
En su reconstrucción, Mariela también identificó a una enfermera que habría actuado como intermediaria en la entrega. Aunque no conoce su identidad, asegura haberla ubicado muchos años después, pero al intentar obtener información no consiguió respuestas. Actualmente, la mujer es de edad avanzada y ya no estaría en condiciones de aportar datos. La muerte de sus padres adoptivos también cerró puertas: Víctor Fernández falleció hace 28 años y Dora Pravata, quien la crió como madre, murió hace aproximadamente un año y medio.
Una búsqueda que lleva tres años
Hace tres años, Mariela decidió pasar de las preguntas a la acción. Las redes sociales se convirtieron en su principal herramienta para difundir su historia y llegar a San Luis. Busca que alguien reconozca alguno de los datos: una adolescente embarazada en 1973, un nacimiento en Maipú el 9 de enero de 1974, o el nombre Anahí. Hasta ahora no obtuvo una respuesta definitiva. Mariela tiene tres hijos —Iván, Sofía y Melina— y asegura que su búsqueda no nace de un reproche, sino de una necesidad que la acompaña desde la adolescencia. “Mi deseo es saber si está viva y poder conocerla”, resumió. Cincuenta y dos años después, su historia sigue teniendo un vacío que intenta llenar con memoria y esperanza.