El Niño ya está instalado y la UNNE convoca a Resistencia para revisar los escenarios de lluvias y crecidas
La UNNE reúne a sus especialistas en hidráulica para actualizar los escenarios de El Niño, en un contexto de vigilancia reforzada por lluvias y crecidas. ¿Qué se espera para los próximos meses?
La Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) abrirá sus puertas a una nueva jornada de análisis climático. El jueves 8 de octubre a las 19, el Salón de la Reforma Universitaria de la Facultad de Ingeniería, en el Campus Resistencia, será escenario de una conferencia técnica sobre la evolución de El Niño.
La cita reunirá a los integrantes del Observatorio del fenómeno climático El Niño de la UNNE con representantes de la Universidad Federal de Santa María (UFSM), de Brasil. El objetivo, según anticiparon los organizadores, es compartir los estudios conjuntos y las perspectivas para la región.
Quiénes disertarán
Como en ediciones anteriores, la UNNE contará con la presencia del docente e investigador argentino radicado en Brasil, Dr. Daniel Allasia Picilli. Junto a él expondrán los especialistas del Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería: el Prof. Dr. Jorge V. Pilar, director del departamento; el Prof. Ing. Carlos Alberto Depettris; el Prof. MSc. Alejandro R. Ruberto y el Prof. Ing. Marcelo J. M. Gómez.
También participarán referentes de los Programas de Posgrado en Ingeniería Civil y en Ingeniería Ambiental de la UFSM. La convocatoria está abierta a estudiantes, docentes, funcionarios provinciales y municipales, profesionales del sector e invitados especiales.
Qué dicen los últimos informes
El Observatorio de la UNNE, en conjunto con científicos de la Facultad de Ingeniería Ambiental de la UFSM, ya emitió cinco notas técnicas dedicadas al comportamiento del fenómeno. En la más reciente, la Nota Técnica N° 5, se señala que El Niño se encuentra establecido y se prevé una evolución hacia una fase fuerte o muy fuerte hacia fines de 2026 y comienzos de 2027.
Los principales organismos de pronóstico coinciden en una probabilidad elevada de que el fenómeno persista e incluso se intensifique, aunque persisten diferencias entre los modelos sobre cómo se distribuirán y cuánto caerán las precipitaciones.
Para la región, ese escenario implica sostener una vigilancia reforzada ante posibles incrementos de lluvias y caudales, sobre todo durante la primavera y el inicio del verano. Los organizadores remarcaron que las proyecciones deben tomarse como escenarios de seguimiento y no como pronósticos determinantes: la evolución deberá actualizarse con observaciones, nuevos modelos, niveles de los ríos y pronósticos de corto plazo.
“El objetivo es aportar orientaciones para la vigilancia y la preparación territorial por parte de los gobiernos locales”, indicaron desde la organización.
Fuente: UNNE Medios