El Niño ya está en el Pacífico: qué significa para Mendoza y qué podría cambiar en el clima
El Niño ya está activo y el SMN confirmó que continuará. ¿Qué significa para Mendoza y cómo podría cambiar el clima en Argentina? Los detalles que no te podés perder.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que El Niño ya se instaló en el océano Pacífico y que las condiciones actuales son compatibles con la fase cálida del fenómeno. La probabilidad de que continúe durante el trimestre agosto-septiembre-octubre es cercana al 100%, según el organismo.
Este fenómeno, que ocurre a miles de kilómetros de Argentina, puede modificar el régimen de lluvias y temperaturas en distintas regiones del país. Pero, ¿cómo afectaría puntualmente a Mendoza? La respuesta no es tan simple como podría pensarse.
¿Qué es exactamente El Niño?
El Niño es la fase cálida del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), un proceso natural que surge de la interacción entre el océano y la atmósfera en el Pacífico ecuatorial. Se caracteriza por un aumento anormal de la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico central y oriental.
Ese calentamiento altera la circulación atmosférica y puede cambiar los patrones habituales de temperatura y precipitaciones en todo el mundo. Su contraparte es La Niña, que implica temperaturas más frías que lo normal en la misma región.
¿Cómo se origina este fenómeno?
En condiciones normales, los vientos alisios empujan las aguas superficiales cálidas hacia el oeste, en dirección a Australia e Indonesia. Cuando esos vientos se debilitan, el agua cálida se desplaza hacia el centro y este del Pacífico.
Si el calentamiento persiste durante varios meses, la atmósfera responde y se modifica la circulación general. Esa interacción entre océano y atmósfera es lo que configura El Niño, un proceso que no se limita a tener el agua más caliente, sino que implica un cambio en todo el sistema.
¿Qué efectos podría tener en Argentina?
Los efectos no son uniformes en todo el país. Según el SMN, en Argentina El Niño suele favorecer un aumento de las precipitaciones y temperaturas superiores a lo normal. Sin embargo, estos cambios no aparecen de inmediato: la atmósfera necesita tiempo para adaptarse.
Esto puede traducirse en más tormentas o lluvias intensas en algunas regiones, pero cada evento meteorológico depende también de otros factores. Tener un El Niño fuerte no permite anticipar una tormenta concreta ni saber cuánto lloverá en una localidad puntual.
¿Qué puede pasar en Mendoza?
En Mendoza, El Niño es un fenómeno a seguir de cerca por sus posibles efectos sobre las precipitaciones y las nevadas en la cordillera. La provincia tiene un clima árido y depende en gran parte del agua que baja de los Andes, por lo que cualquier cambio en el régimen de lluvias o nieve es relevante para los recursos hídricos.
Pero no se puede afirmar que El Niño vaya a traer más lluvias o nieve en toda la provincia. El fenómeno funciona como un forzante climático: modifica probabilidades, pero no reemplaza los pronósticos meteorológicos específicos. El propio SMN aclara que las previsiones estacionales describen condiciones medias y no anticipan fenómenos puntuales.
¿Cuándo tendrá mayor influencia?
Los datos más recientes indican que El Niño está en desarrollo y continuará fortaleciéndose. El informe de agosto del SMN muestra anomalías positivas de temperatura en todo el Pacífico ecuatorial, con los mayores valores cerca de la costa sudamericana. También se registra un debilitamiento de los vientos alisios y valores negativos del Índice de Oscilación del Sur.
El Centro de Predicción Climática de Estados Unidos proyecta que El Niño seguirá ganando fuerza durante 2026 y estima un 97% de probabilidades de que persista hasta comienzos de la primavera de 2027 en el hemisferio sur. Por eso, la primavera y el verano 2026-2027 serán períodos clave para los organismos meteorológicos.
Más allá de la confusión habitual de asociar El Niño solo con calor, este fenómeno es mucho más complejo: puede alterar lluvias, tormentas, temperaturas y la circulación atmosférica en regiones lejanas al Pacífico. En Argentina, el impacto dependerá de la zona y de cómo interactúe con otros factores climáticos. Mientras el fenómeno se puede anticipar con meses de antelación, el tiempo concreto que tendrá Mendoza deberá seguirse con los pronósticos del SMN.