El Niño se fortalece y ya hay un dato que cambia todo lo que se esperaba en Santiago
El Niño ya está instalado y los modelos lo ubican entre los más intensos del registro. Pero en Santiago del Estero las proyecciones van por otro camino: lo que dicen los pronósticos para la provincia.
El Niño dejó de ser una posibilidad y ya está instalado. El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que el fenómeno atraviesa una fase cálida y proyecta una intensidad fuerte o muy fuerte para los próximos meses, mientras los modelos de la NOAA advierten que el episodio podría competir con los más intensos de toda la serie histórica.
El dato que alimentó las versiones sobre un fenómeno "sin precedentes" tiene sustento, aunque necesita una aclaración. El organismo científico estadounidense GFDL señaló en septiembre que sus 30 escenarios de pronóstico muestran un El Niño que competiría con los más fuertes del registro e incluso podría superar a algunos de ellos.
Por eso, hablar de uno de los más fuertes de las últimas cuatro décadas es razonable. Afirmar que será "el peor" todavía sería anticiparse a lo que finalmente ocurra.
¿Qué puede pasar en Santiago?
Para Santiago del Estero, el escenario es bastante menos dramático que el que podría sugerir la magnitud del fenómeno. Las proyecciones estacionales actuales ubican a la provincia dentro de las áreas donde las precipitaciones se mantendrían dentro de los valores normales durante el período analizado.
Esto no significa que no puedan registrarse tormentas fuertes o lluvias abundantes en determinados momentos. El Niño modifica las probabilidades climáticas, pero su intensidad global no determina automáticamente la cantidad de lluvia que recibirá cada provincia. La propia información oficial advierte que los efectos dependen de la región, la época del año y otros factores atmosféricos y oceánicos.
En Argentina, el mayor riesgo de excesos hídricos se concentra actualmente en sectores de la Cuenca del Plata y el Litoral, donde los organismos nacionales mantienen un seguimiento especial por posibles lluvias superiores a lo normal y crecidas de los grandes ríos.
Para Santiago, entonces, la clave será seguir la evolución de los pronósticos: El Niño que se viene sí puede ser excepcional por su intensidad, pero eso no significa que la provincia vaya a atravesar necesariamente un verano de lluvias extraordinarias.