El Niño se fortalece y enciende las alarmas en el Chaco: qué dicen los modelos sobre el Paraná
¿El Paraná medio podría superar los niveles de alerta en los próximos meses? Un nuevo informe sobre El Niño actualiza las proyecciones para el Chaco y el NEA, pero los propios autores piden cautela antes de sacar conclusiones. Qué dicen los modelos y por qué la advertencia clave queda para el final.
Un informe técnico elaborado por equipos de la Universidade Federal de Santa Maria (Brasil) y el Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la UNNE, con datos al pasado 12, actualiza el diagnóstico del fenómeno El Niño y sus proyecciones meteorológicas e hidrológicas para el Chaco y el NEA, e incorpora orientaciones preventivas para municipios y organismos de gestión del riesgo.
El documento, que corresponde a una nueva Nota Técnica, no modifica el diagnóstico de fondo respecto de su edición anterior: El Niño permanece establecido y continuó fortaleciéndose durante agosto. Lo que se actualiza es la intensidad observada del calentamiento, la perspectiva para el trimestre septiembre-octubre-noviembre y la situación hidrológica de las subcuencas de la Cuenca del Plata.
Qué dicen los modelos meteorológicos
Las proyecciones muestran una distribución espacial heterogénea. Según el SMN, hay mayor probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal en el norte del Litoral, mientras que en el centro-oeste del Chaco predominarían condiciones normales.
Los modelos ECMWF-SEAS5 y NOAA/NCEP-CFSv2 coinciden parcialmente en una señal húmeda sobre sectores del Alto Paraná y de la cuenca del Uruguay, aunque difieren en la magnitud de los acumulados y en la evolución prevista para el Alto Paraguay. Entre ambos, ECMWF presenta el escenario más húmedo y con mayor dispersión entre sus miembros.
La situación de los ríos, al momento del relevamiento
En materia hidrológica, el Alto Paraná registraba el tránsito de una onda ordinaria en aguas medias-altas; el Iguazú se encontraba en descenso tras un pulso reciente, con capacidad de respuesta rápida; y Corrientes y Barranqueras permanecían en aguas medias, por debajo de sus niveles de alerta.
En el Alto Paraguay, la mayoría de las estaciones se mantenía dentro de la franja estacional normal, aunque por debajo de la mediana y con niveles en descenso, con algunos afluentes en estiaje. El río Uruguay, por su parte, mostraba actividad hidrológica regional, con crecidas sucesivas durante julio y septiembre, sin que sus caudales ingresen al Paraná medio.
La proyección de GloFAS y sus límites
El Sistema Mundial de Alerta de Inundaciones (GloFAS), de Copernicus, proyecta un aumento de los caudales del Paraná medio a partir de octubre, que se acentuaría en noviembre y diciembre.
La Nota Técnica precisa que esta señal debe tomarse como una hipótesis de vigilancia y no como un pronóstico operativo de alturas hidrométricas: GloFAS utiliza ECMWF-SEAS5 como forzante meteorológico y representa de forma simplificada la operación de los embalses, por lo que no equivale a una confirmación independiente del escenario europeo.
El documento agrega que el escenario hidrológico resulta más intenso que el que se desprendería de otras previsiones meteorológicas, en particular NOAA/NCEP-CFSv2, y que existe dispersión entre los miembros del ensamble europeo. GloFAS es un sistema de alcance global, que representa lagos y reservorios mediante esquemas generalizados de almacenamiento y liberación, sin reproducir necesariamente las reglas operativas en tiempo real de los embalses del Alto Paraná, Itaipú y Yacyretá, ni sustituir una modelación calibrada para el Paraná medio.
Según el boletín de la Agência Nacional de Águas (ANA) del 16 de septiembre, con datos operativos del día anterior, los reservorios con capacidad de regulación de la cuenca brasileña del Paraná almacenaban el 67,95 % de su volumen útil, con distribución heterogénea: algunos reservorios de cabecera conservaban espacio disponible, mientras Promissão y Capivara se ubicaban cerca de su capacidad máxima. En el Iguazú, los principales reservorios presentaban niveles elevados y vertimientos asociados a la onda de crecida de septiembre.
La Nota Técnica remarca que el volumen útil no ocupado no equivale automáticamente a capacidad para controlar crecidas, ya que los embalses también atienden fines energéticos, y que el volumen de espera definido por el Operador Nacional do Sistema Elétrico (ONS) era reducido o inexistente en buena parte del sistema a la fecha consultada. Por esta razón, el documento indica que no corresponde concluir, solamente a partir de GloFAS, que Corrientes superará niveles de alerta o evacuación en meses determinados.
Qué cambió desde la Nota Técnica 4
Además de la actualización de la intensidad del calentamiento y de la situación hidrológica, el documento aclara que la comparación entre ambos trimestres (agosto-septiembre-octubre en la Nota Técnica 4 y septiembre-octubre-noviembre en la actual) debe hacerse con cautela, dado que se trata de ventanas móviles que comparten dos meses, pero no son equivalentes entre sí.
El otro cambio señalado es institucional: la Administración Provincial del Agua del Chaco (APA) no participa institucionalmente en la elaboración ni en la publicación de esta Nota Técnica, y la participación del técnico Julio César Ríos se realiza a título personal. Los datos, boletines y orientaciones de la APA Chaco continúan siendo, según el documento, referencias oficiales para el seguimiento y la toma de decisiones.
Recomendaciones para los municipios
El documento propone un conjunto de recomendaciones de carácter general y preventivo, que cada municipio debe adaptar según su exposición, sus capacidades y sus procedimientos propios, sin que sustituyan los planes de contingencia ni los criterios oficiales de activación. Las decisiones operativas y la comunicación dirigida a la población deben basarse en los boletines, alertas y orientaciones de los organismos competentes.
Según la Nota Técnica, el fortalecimiento observado de El Niño y el inicio de la primavera justifican acelerar acciones de preparación que resulten útiles bajo distintos escenarios. El texto plantea no adoptar medidas desproporcionadas ni comunicar una emergencia de manera anticipada, y orientar el trabajo hacia revisar capacidades, reducir vulnerabilidades conocidas y asegurar que los mecanismos de respuesta puedan activarse con rapidez si los pronósticos de corto plazo o las observaciones lo requieren.