El "Niño Marta" pidió perdón, pero el video de Sandra ya era viral
Santiago Fernández, el "Niño Marta", acumula más de 60 mil seguidores y una seguidilla de polémicas: agresión a una mujer trans, burlas a una mujer con discapacidad y publicidad de casinos ilegales. Ahora pidió perdón, pero el video ya era viral.
El influencer sanjuanino Santiago Fernández, conocido en las redes como "El Niño Marta", quedó en el centro de la polémica después de burlarse de una mujer con discapacidad en un video que él mismo subió a sus plataformas. El episodio derivó en una ola de repudio, la intervención de un abogado y un pedido de disculpas que llegó tarde y mal.
"No sabía que era una persona especial, sino no la hubiese molestado", fue la frase con la que intentó justificarse. Para muchos, esas palabras no hicieron más que confirmar que el arrepentimiento fue forzado por la presión pública y no un cambio real de actitud.
De la discriminación a discriminar
La historia de Fernández no es la de un privilegiado. Criado por su abuela, supo desde chico lo que es ser señalado. Creció en un departamento históricamente estigmatizado por los sanjuaninos y pertenece a la comunidad LGBT. Esa experiencia, que debería haberlo vuelto más empático, no le impidió protagonizar episodios de violencia verbal y física: hace menos de un mes se despachó con dichos transfóbicos contra una mujer trans a la que agredió en un boliche.
Ahora, volvió a ser noticia por un hecho aún más cruel: hostigar a Sandra, una mujer con discapacidad, mientras ella trabajaba.
Quién es Sandra
Sandra es madre soltera y, al igual que Santiago, nació sin privilegios. Todos los días se gana unos pesos ayudando a cargar mercadería en un supermercado de calle General Acha, a cambio de una colaboración voluntaria. Allí fue donde el influencer la convirtió en protagonista de su video, sin su consentimiento, para generar interacción.
El contraste es brutal: dos personas que crecieron en contextos vulnerables, pero una eligió el camino de la victimización ajena para conseguir likes.
Qué es el rage bait y por qué funciona
El término fue elegido palabra del año 2025 por Oxford. Se refiere a contenidos diseñados específicamente para provocar enojo y, de esa manera, multiplicar comentarios, reproducciones y visibilidad. El odio rinde: los algoritmos no distinguen entre un mensaje de apoyo y uno de repudio. Cada crítica, cada insulto, cada vez que se comparte el video para denunciarlo, suma puntos para el creador.
Santiago Fernández lo entendió rápido. Con más de 60 mil seguidores, supo capitalizar la indignación. El video hostigando a Sandra se viralizó en horas y, lejos de perjudicarlo, lo puso otra vez en boca de todos.
Una sociedad que premia la crueldad
El episodio no es un hecho aislado. En las redes y en los pasillos de las escuelas, palabras como "gay", "mogólico" o "marronazo" se usan como insultos cotidianos. Como docente, lo veo todos los días en el aula. Hay discusiones que estamos perdiendo con los adolescentes y este caso es una muestra más.
Fernández tiene un alcance que muchos profesores no tenemos. Sus seguidores son, en su mayoría, otros pibes como él, para los que el fin justifica los medios y un like se consigue a cualquier costo. Incluso, promocionando casinos ilegales.
El final de una carrera sin contenido
Para ser gracioso hace falta inteligencia. Y "El Niño Marta" no parece tener la suficiente para hacer humor. El episodio con Sandra lo dejó en evidencia, pero tampoco hace falta bucear mucho en sus perfiles para ver que los "me gusta" son su único objetivo.
Quizás sea hora de darle la razón a los haters que alguna vez le dijeron que aprendiera a hacer algo útil con su vida. Al final del día, no todos pueden ser influencers: alguien tiene que aprender a cambiar el cuerito de la canilla cuando gotea.