El Niño: empresarios piden anticiparse con protocolos simples y trabajo conjunto
El expresidente de la FEC advirtió que Corrientes no puede esperar a que la contingencia climática esté encima y reclamó información territorial ordenada. ¿Qué sectores serían los más afectados si no se actúa a tiempo?
El expresidente de la Federación Económica de Corrientes (FEC), Jorge Gómez, instó a prepararse antes de que El Niño golpee y reclamó información territorial ordenada y protocolos simples de actuación. "No se trata de alarmar, sino de llegar preparados", sostuvo.
Con el Servicio Meteorológico Nacional proyectando lluvias superiores a lo normal para el NEA en el trimestre en curso, Gómez consideró que el fenómeno debe abordarse con serenidad, prevención y articulación entre municipios, Provincia y entidades empresariales. El desafío, dijo, no es solo meteorológico sino también productivo, comercial y logístico.
Anticiparse, no reaccionar
Para el ingeniero, el seguimiento oficial de la situación hídrica debe encontrar una contraparte activa en las cámaras, desde una mirada colaborativa y no de reclamo permanente. "Corrientes no tiene que esperar a que la contingencia esté encima para organizarse. Hay que trabajar antes, con información seria", afirmó.
En esa línea, remarcó que "cuando el Gobierno y las entidades empresariales trabajan juntos, la respuesta mejora. El Estado tiene herramientas de gestión; las cámaras conocen el territorio. Esa combinación es la que hay que aprovechar".
Impacto más allá de las lluvias
Gómez advirtió que el efecto de El Niño no se limita a las precipitaciones intensas: cualquier alteración climática fuerte repercute en la industria, el comercio, el turismo, la logística y el empleo privado. "Una ruta cortada o una localidad con problemas de energía no afectan solo a una empresa. Afectan al almacén, al productor y al trabajador que necesita llegar a su empleo", explicó.
En cuanto a las alertas, consideró que la responsabilidad recae en los organismos técnicos. "La alerta se tiene que emitir a través del Servicio Meteorológico Nacional, el Instituto Nacional del Agua o Defensa Civil. El rol de las entidades empresarias es ayudar a prevenir", diferenció.
Protocolos simples y articulación
A escala provincial, Gómez señaló que la articulación natural debe darse entre las cámaras y el Gobierno, que sigue de cerca la evolución hídrica. Esa lectura coincide con la agenda del Ministerio de Producción, a cargo de Walter Chávez, que trabaja en el Interior frente a lo que definió como un "doble flanco": lluvias copiosas y crecida de los ríos Paraná y Uruguay.
El referente empresarial pidió protocolos simples, no documentos burocráticos. "Un protocolo no es un papel para archivar. Tiene que servir para actuar. Si una cámara sabe a quién llamar, ya ganaste tiempo", remarcó. Los sectores que más le preocupan son el comercio, el turismo, la industria y los servicios. "La economía está mucho más integrada de lo que parece", subrayó.
El rol de las cámaras y los municipios
Gómez planteó que cada localidad conoce sus puntos críticos y que esa información debe ordenarse. "Cada localidad sabe dónde se corta una calle o qué camino rural se vuelve intransitable. Esa información la tiene el territorio", indicó. Por eso recomendó a las cámaras acercarse a los municipios y acordar criterios básicos de actuación. "No hace falta una estructura enorme; hace falta saber quién informa y cómo se actúa", agregó.
Sin uso político
Para el expresidente de la FEC, la agenda climática no debería tener un uso político. "Nadie gana con una discusión política sobre el clima. Lo que corresponde es sentarse antes, ordenar prioridades y trabajar", sostuvo. También pidió cuidar la comunicación pública: "Hay que evitar títulos exagerados. La gente necesita tranquilidad y previsión, y el Estado necesita información territorial concreta para decidir mejor".
Finalmente, convocó a sostener el trabajo articulado antes de que la emergencia imponga la agenda. "El trabajo conjunto tiene que empezar antes, con información compartida y prioridades claras", dijo. "Prepararse no es ser alarmista. Prepararse es cuidar la actividad económica, el empleo y la vida diaria de cada localidad", concluyó.