El negocio paralelo que montaron dos empleados municipales con las máquinas del Estado
Usaban los camiones y las retropalas del municipio como si fueran propios, pero un sistema que nadie miraba los delató. La Justicia ya tiene a los responsables, aunque el fallo guarda un detalle que cambia todo para los vecinos.
Un capataz y un maquinista de Vialidad Municipal de Santa Rosa usaban las retropalas y camiones del municipio para vender tosca, arena y horas de trabajo a particulares. La Justicia pampeana los condenó a prisión en suspenso e inhabilitación perpetua.
El Juez de Audiencia Andrés Aníbal Olié condenó a tres empleados municipales por utilizar bienes del Estado para lucro personal. Osvaldo Argentino Rojas, capataz de asfalto, y Leonardo Raúl Gauna, maquinista de una retropala, fueron hallados culpables de decenas de hechos de fraude contra la administración pública. Un tercer agente, Miguel Gregorio Díaz, recibió condena por hurto.
Así funcionaba la maniobra
Entre julio y octubre de 2023, según la investigación, Rojas coordinaba la venta ilegal de materiales áridos —tosca, arena de río, piedra molida— y el alquiler irregular de maquinaria municipal a contratistas y vecinos. Después, Gauna y otro conductor de camiones, fallecido recientemente, usaban las retropalas y volcadores en pleno horario laboral para cumplir esos encargos. El dinero se repartía en efectivo.
Uno de los episodios más graves ocurrió en el predio de la cancha de fútbol 5 Olimpo F5. Allí se hicieron al menos 24 viajes de camión para descargar tosca y luego se utilizó la retropala del municipio para esparcir el material y nivelar el terreno. Un audio de WhatsApp interceptado entre Rojas y Gauna reflejó la impunidad: «Leo me pagó todo con billete de cien… veinticinco para mí, treinta y cinco para vos».
GPS y escuchas, las claves
La causa, a cargo del fiscal Facundo Bon Dergham, se armó con intervenciones telefónicas y el sistema satelital GPS (Infotrak) de la flota municipal. Los registros mostraron cómo los vehículos se desviaban de las obras oficiales hacia domicilios particulares e incluso a localidades vecinas como Anguil.
Al inicio del debate oral, Rojas y Gauna reconocieron los delitos y argumentaron que no llegaban a fin de mes. El tribunal les impuso tres años de prisión condicional a Rojas y dos a Gauna, con inhabilitación perpetua para ambos: nunca más podrán ocupar cargos en la administración pública. Díaz recibió seis meses en suspenso por apropiarse de tierra municipal para rellenar un terreno de su propiedad.