El narco más buscado de Salta sigue libre mientras la ciudad se llena de fieles
Mientras miles de salteños se vuelcan a las calles por la Procesión del Milagro, un condenado por narcotráfico que se fugó de una cárcel federal sigue sin aparecer. La Justicia lo busca en todo el mundo, pero hay un detalle que nadie puede explicar.
La Procesión del Milagro convoca a miles de salteños en las calles, pero hay un ausente que no deja de preocupar a las autoridades: Patricio Ruiz Díaz, alias "Señor Fusil", el condenado por narcotráfico que se fugó de una cárcel federal y que, más de dos años y ocho meses después, sigue prófugo.
Ruiz Díaz escapó del Complejo Penitenciario Federal III de General Güemes en la madrugada del 1 de enero de 2024, mientras la provincia celebraba el Año Nuevo. Desde entonces, sobre él pesa una orden de captura nacional e internacional, aunque no hay datos que permitan ubicarlo en Salta ni vincularlo con la festividad religiosa.
La fuga que nadie pudo explicar
La última vez que lo vieron dentro del penal fue alrededor de las 23.15 del 31 de diciembre de 2023. Horas más tarde, las autoridades notaron su ausencia y desplegaron un operativo de búsqueda que, hasta ahora, no dio resultados.
Ruiz Díaz cumplía una condena de seis años por narcotráfico. Había sido detenido en 2019 en Ingeniero Maschwitz, provincia de Buenos Aires, en un procedimiento en el que se secuestró casi una tonelada de marihuana.
Su desaparición derivó en una investigación sobre los mecanismos que habría usado para salir del establecimiento y el posible apoyo externo que recibió.
Las hipótesis que manejan los investigadores
Los pesquisas creen que Ruiz Díaz cuenta con recursos económicos y una estructura logística que le habrían permitido mantenerse en la clandestinidad todo este tiempo. Entre las líneas que analizan aparecen la posible utilización de documentación falsa, modificaciones en sus huellas digitales e incluso intervenciones estéticas para alterar su apariencia. Ninguna de estas posibilidades fue confirmada oficialmente.
Los operativos también alcanzaron a personas de su círculo cercano. Las fuerzas federales realizaron allanamientos y cruces de información para intentar localizar sus fuentes de financiamiento y posibles redes de protección.
Sin recompensa y con la búsqueda abierta
Lo único que permanece vigente es la orden de captura nacional e internacional. Hasta el momento, no se comunicó oficialmente que exista una nueva recompensa económica por datos sobre su paradero. Al momento de la fuga, el Ministerio de Seguridad había ofrecido $3.000.000, pero esa recompensa fue derogada.
Pese al contexto de máxima movilización por el Milagro, no hay información que permita afirmar que Ruiz Díaz esté en Salta o que represente una amenaza para la celebración. Su fuga, de todos modos, sigue siendo uno de los episodios más graves registrados en una cárcel federal ubicada en la provincia.