El municipio vio algo raro en una casa abandonada: ocho años después, la demolieron
Una casa que parecía abandonada llamó la atención del municipio en 2018. La allanaron, detuvieron a los responsables y el lugar quedó clausurado. Pero este año, alguien volvió a mover algo adentro. Lo que encontraron esta vez terminó con la propiedad demolida.
La Municipalidad de Pueblo Esther y el Gobierno de la Provincia de Santa Fe demolieron este viernes 11 de septiembre un inmueble que funcionaba como punto de venta de estupefacientes. La decisión llegó después de un trabajo coordinado de prevención, investigación y actuación entre ambas jurisdicciones.
La historia de esa propiedad arrancó en 2018, cuando desde el Ejecutivo municipal detectaron movimientos sospechosos en una vivienda que parecía abandonada. El seguimiento con las cámaras de videovigilancia y el análisis local derivaron en un informe que fue puesto a disposición del entonces Ministerio de Seguridad de la Provincia, que tomó la investigación.
Ese trabajo articulado permitió desbaratar el lugar y detener a las personas que operaban en el narcomenudeo.
La libertad, la vuelta a la actividad y el final
Ocho años después, una de las personas involucradas, oriunda de Villa Gobernador Gálvez, recuperó la libertad. En julio de este año, el Municipio volvió a advertir movimientos compatibles con la reactivación de la actividad delictiva en el mismo inmueble. La información fue aportada otra vez a las autoridades provinciales, que realizaron un nuevo procedimiento, detuvieron al responsable y avanzaron con las medidas judiciales que hoy permiten concretar la demolición.
El intendente de Pueblo Esther, Martín Gherardi, destacó: «la seguridad se construye con presencia, un sistema de videovigilancia y monitoreo constante y decisión política. Cuando detectamos una situación irregular actuamos rápidamente, trabajamos junto a la Provincia y hoy vemos el resultado de ese esfuerzo conjunto. Pero además, cada lugar que recuperamos para los vecinos es un mensaje claro: en Pueblo Esther no hay lugar para quienes pretenden instalar el delito».

