El municipio tenía $45.000 millones y no pagó las cajas: la dura pregunta de Elmiger
Los números oficiales del municipio muestran ingresos millonarios, pero las cajas no se pagaron. ¿Qué hicieron con la plata de los trabajadores?
La ministra de Gobierno, Belén Elmiger, salió al cruce de las declaraciones del intendente Pablo Grasso y puso sobre la mesa los números que la propia Municipalidad de Río Gallegos presentó. La pregunta que dejó flotando es contundente: si había plata, ¿dónde fue a parar?
Según las planillas oficiales, entre enero y mayo de este año ingresaron a las arcas municipales $68.572,6 millones. De ese total, $32.870 millones llegaron por coparticipación y más de $35.700 millones correspondieron a recursos propios. Para el primer semestre, la proyección de ingresos asciende a $82.848 millones.
¿Faltaban recursos o sobraban excusas?
Elmiger remarcó que la masa salarial informada por el propio municipio al 30 de junio fue de $37.340 millones. Con ese dato en la mano, incluso cumpliendo con los aportes de los trabajadores y las contribuciones patronales, la comuna habría contado con más de $27.000 millones para funcionamiento.
“Los números que presentó el propio Municipio muestran que recursos había. El pago de los salarios no está en discusión y cumplir con las obligaciones previsionales tampoco debería ponerlo en riesgo”, sostuvo la ministra.
El punto central, explicó, es que los aportes descontados a los trabajadores no son fondos municipales de libre disponibilidad, sino dinero que tiene un destino específico. “El dinero de los trabajadores no se puede usar para otra cosa”, dijo.
La ministra cuestionó que se plantee una supuesta disyuntiva entre pagar salarios y cumplir con las obligaciones previsionales. “Una cosa es administrar los recursos municipales y otra muy distinta es disponer de dinero que se les descuenta a los trabajadores y que debe ser depositado en las cajas correspondientes”, señaló.
¿Dónde está la plata de los trabajadores?
En ese sentido, remarcó que la discusión no puede centrarse únicamente en una eventual retención de coparticipación, sino también en por qué no se cumplieron las obligaciones con la Caja de Previsión Social y la Caja de Servicios Sociales cuando, según las propias cuentas municipales, existían recursos para hacerlo.
De acuerdo con el análisis de las planillas municipales, si a los $82.848 millones de ingresos proyectados se les resta la masa salarial de $37.340 millones, queda un volumen superior a $45.000 millones.
Si se hubieran cumplido las obligaciones previsionales y de obra social, el Municipio igualmente habría conservado más de $27.000 millones para funcionamiento. “Entonces la pregunta es muy concreta: si había recursos para pagar salarios, cumplir con las cajas y sostener el funcionamiento, ¿por qué esas obligaciones no fueron cumplidas?”, planteó Elmiger.
“No se puede confundir a los trabajadores”
La ministra también cuestionó el mensaje que vincula el cumplimiento de las obligaciones previsionales con un supuesto riesgo sobre los salarios municipales. “Los trabajadores tienen derecho a cobrar su sueldo, pero también tienen derecho a que los aportes que se les descuentan todos los meses sean efectivamente depositados. No se puede generar una falsa disyuntiva entre una cosa y la otra”, afirmó.
Finalmente, Elmiger sostuvo que la discusión debe darse sobre la base de datos concretos, transparencia y rendición de cuentas. “Los números están sobre la mesa y fueron presentados por el propio Municipio. Si los recursos estaban, la pregunta que corresponde hacer es dónde fueron destinados y por qué no se pagaron las obligaciones que correspondía pagar”, concluyó.