El Mundial de Canotaje llega a Gualeguaychú y el río Uruguay les juega una mala pasada a los palistas
El Mundial de Canotaje Maratón desembarca por primera vez en el país y a los palistas entrerrianos les cambia la preparación: por la crecida del río Uruguay, algunos sectores del circuito podrían modificarse y el club les abrió sus marinas para entrenar la maniobra clave.
La competencia más importante de la historia del canotaje sudamericano se corre por primera vez en Argentina y tendrá a Gualeguaychú como sede desde el 19 de octubre, con unos 700 palistas de todo el mundo. Entre ellos habrá una fuerte presencia entrerriana: el Club Náutico Paraná llevará siete representantes en máster y cuatro en las categorías de élite.
Tres de esos deportistas, Lara Abud, Brunella Pedrotti y Juan Antonini, pasaron por Elonce para contar cómo llegan a un torneo que, por su magnitud y por la cercanía, no tiene precedentes para ellos.
Un mundial que queda a la vuelta de la esquina
El campeonato arranca el lunes 19 y se extiende hasta el domingo. Los dos primeros días serán para la categoría máster, reservada a mayores de 35 años. El miércoles se hará la ceremonia inaugural y desde el jueves competirán los juveniles y la élite.
Antonini fue el encargado de ponerle dimensión al hecho: "Es la primera vez en la historia del canotaje sudamericano, a excepción de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, que se corre un mundial en esta parte del mundo".
Pero además de lo deportivo, hay un alivio concreto para los palistas. El maratón no recibe financiamiento del Comité Olímpico ni del ENARD, y eso obliga a los clasificados a buscar la manera de costear los viajes al exterior.
"Todos los años, cuando clasifican los chicos a los mundiales de maratón, tienen que ponerse a vender cosas para juntar plata. Ahora el mundial lo tenemos a la vuelta de la esquina, a 300 kilómetros", resumió Antonini.
Lara Abud y su quinto Mundial de Maratón
Abud afrontará su quinta experiencia mundialista, pero esta será distinta: por primera vez podrá tener a su familia y sus amigos cerca durante la competencia.
"A veces nosotros no dimensionamos que va a ser un mundial porque decimos Gualeguaychú y lo pensamos más como un Argentino o un Entrerriano. Es lo mismo que pasa en Europa, pero ahora va a ser acá", contó.
Su calendario será exigente. El jueves competirá en K1 short de la categoría senior, con clasificatoria y final. El viernes irá por el K1 sub-23, sobre unos 21 o 22 kilómetros.
"Este es mi segundo año en la categoría sub-23 y va a ser la primera vez que corra un Mundial en senior", explicó. Antes, en mayo, había tenido su debut internacional en la categoría superior durante una Copa de Maratón en China.
A eso se suman el K1 de larga distancia y el K2, este último junto a una compañera de Baradero. Todas esas pruebas serán en categoría junior.
"Estoy contenta, un poco ansiosa y nerviosa porque tengo una carga de carreras un poco pesada para lo que acostumbro", reconoció.
El desgaste de un año largo
Pedrotti, en cambio, venía de enfocarse en el canotaje de velocidad y tuvo que reconvertir su preparación para el maratón. Gualeguaychú será su tercera cita internacional de la temporada, después del Mundial Junior de Velocidad y los Olympic Hopes, ambos en Eslovaquia.
"Estoy un poco cansada. Fue un año largo de concentraciones, de ir y volver para todos lados. Nosotros concentramos todos los meses en La Plata", relató. Igual, aseguró que trabajó a fondo en las últimas semanas para llegar en las mejores condiciones.
Sobre la rutina de entrenamiento, contó que suelen meterse al agua de lunes a sábado, con gimnasio los lunes, miércoles y viernes y trote intercalado.
Abud, por su parte, pasó buena parte del año en concentraciones de velocidad en Concepción del Uruguay y recién en septiembre se volcó de lleno al maratón. "Fuimos e hicimos una preparación en Concepción del Uruguay con Mica de dos semanas, con el club municipal. Son de muy alto nivel, entonces también fue un gran trabajo", comentó.
La crecida del río obliga a cambiar planes
El río Uruguay creció y eso podría modificar algunos sectores del circuito. El problema no es menor: el canotaje maratón tiene una maniobra característica de acarreo, en la que los competidores bajan del bote y lo llevan por tierra antes de volver al agua.
"Con esto de la creciente del Uruguay se está viendo si se cambia el lugar donde se va a hacer una carrera", señaló Antonini.
El deportista agradeció al Club Náutico Paraná por abrir sus instalaciones para practicar ese movimiento, ya que las playas donde se haría originalmente quedarán bajo el agua.
"Como el río Uruguay está creciendo, el club nos puso a disposición unas marinas para que practiquemos, porque al crecer el agua no va a haber playas", explicó.
Los entrerrianos que dicen presente
Además de Abud y Pedrotti, Baltazar Itria y Micaela Maslén se clasificaron para competir en las categorías de élite. A ellos se suman los representantes máster del club, entre los que estará el propio Antonini.
El experimentado palista contó que se decidió a correr el selectivo apenas supo que el Mundial se haría en el país. "Después de 30 años en el deporte, ir a disfrutarlo primero como palista y después como espectador", expresó.
Para todos, el plus será el mismo: competir con la familia en la tribuna, algo que casi nunca ocurre cuando los torneos se disputan en otros continentes.