El misterioso destino de $1 billón destinado a las rutas: ¿dónde está el dinero?
¿Sabías que el dinero para arreglar las rutas se está invirtiendo en plazos fijos y títulos públicos? Una investigación revela que más de $1 billón está retenido en inversiones financieras mientras las rutas se deterioran. Descubrí los detalles de esta denuncia que involucra al gobierno nacional.
Mientras las rutas nacionales se deterioran día a día, una investigación revela que más de $1 billón recaudado para obras viales está invertido en plazos fijos y títulos públicos, en lugar de llegar al asfalto. ¿Qué está pasando con el dinero de los contribuyentes?
La denuncia que viene haciendo el gobernador Sergio Ziliotto quedó expuesta en un artículo de La Nación firmado por Hugo Alconada Mon. Allí se sostiene que el Estado nacional retiene en inversiones financieras los fondos suficientes para mejorar casi dos tercios de las rutas nacionales.
El fideicomiso que no cumple su función
El dinero proviene del Impuesto a los Combustibles, que todos pagamos cada vez que cargamos nafta. Ese tributo alimenta el Sistema Vial Integrado (SisVial), un fideicomiso creado en 2001 por decreto 976/01 con un objetivo legal específico: financiar la construcción, el mantenimiento y la rehabilitación de la red vial.
El Ministerio de Economía es la autoridad de aplicación, mientras que el Banco Nación actúa como fiduciario y maneja la cuenta corriente especial 330.902/9. Según explicó un especialista que participó del diseño original, la herramienta se creó por exigencia del Banco Mundial para atar el dinero a un destino específico y hacerlo jurídicamente indisponible para otros fines.
Números que alarman: subejecución del 73,8%
La investigación revela que desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, la tasa de subejecución del SisVial asciende al 73,8%. En 2024 solo se ejecutó el 11,3% de lo recaudado ($40.668 millones de $360.238 millones). En 2025, año electoral, subió al 39% ($270.592 millones de $692.514 millones), pero entre enero y mayo de 2026 volvió a caer al 18,5% ($83.144 millones de $450.500 millones).
En total: $1.503.252 millones recaudados, $394.406 millones ejecutados y más de $1 billón sin aplicar a obras viales al cierre del período analizado. Los informes mensuales de la cuenta 330.902/9 muestran ingresos por distribución menores, lo que confirma que no toda la recaudación llegó a destino.
¿Cuántos kilómetros de rutas se podrían haber arreglado?
Con el dinero retenido en inversiones financieras, se podrían haber intervenido entre 20.000 y 25.000 kilómetros de la red vial en lo que va del gobierno de Milei. Eso equivale a casi dos tercios de la red vial nacional.
El artículo estima que con esos fondos se podrían haber mejorado rutas en todo el país, incluidas las que atraviesan La Pampa. La decisión política de no invertir en obras públicas para privilegiar el superávit fiscal encubre el uso de fondos con asignación específica para fines distintos a los estipulados por ley.
Sin controles: la Sigen y la AGN no auditaron
Los organismos que deberían controlar el funcionamiento del SisVial son la Sindicatura General de la Nación (Sigen) y la Auditoría General de la Nación (AGN). Sin embargo, ninguno de ellos ha revisado la ejecución de este fideicomiso durante los últimos años.
Los auditores externos solo emitieron una observación en 2025, cuando analizaron la ejecución del préstamo 11744 del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). En esa obra, la CAF debía aportar el 69,74% del dinero y el resto el Estado nacional. La auditoría reveló que la CAF puso su parte y Nación no.
La 'mesa de dinero': fondos que no llegan al asfalto
El diario porteño hizo un seguimiento mes a mes de los fondos viales invertidos en títulos financieros a través de los anexos de inversiones del Banco Nación. Allí se ve que el dinero se invirtió en depósitos a plazo, Lecap, Lecer, otras letras del Tesoro y Boncap, entre otros instrumentos.
Un exdirector del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) describió esta lógica como propia de una 'mesa de dinero': la obra pública prácticamente detenida y los recursos disponibles orientados a inversiones financieras mientras aguardaban su utilización.
El resultado contable es inequívoco: mientras el deterioro de la red vial nacional motiva reclamos de usuarios, gobernadores, empresas constructoras y trabajadores de Vialidad Nacional, el fideicomiso cerró mayo con más de $1 billón colocado en instrumentos financieros y otros $37.761 millones inmovilizados en una cuenta corriente. En total, $1.038.779 millones que no llegaron al asfalto.