El misterio detrás de la ausencia de Kohan en la cumbre de Bullrich por la ley de Salud Mental
¿Por qué el ministro de Salud de La Pampa no asistió a la reunión clave con Patricia Bullrich? Los detalles de una negociación que podría cambiar el rumbo de la ley de Salud Mental.
El ministro de Salud de La Pampa, Mario Rubén Kohan, decidió no asistir a la reunión convocada por la senadora Patricia Bullrich para debatir la reforma de la ley de Salud Mental. La ausencia de un funcionario clave en una negociación tan sensible despierta interrogantes.
La convocatoria, liderada por la presidenta del bloque de senadores de la Libertad Avanza, busca alcanzar consensos sobre un proyecto que modificaría aspectos fundamentales de la normativa vigente. Entre los puntos más controvertidos se encuentran la autorización de internaciones involuntarias y la inclusión de las adicciones como enfermedad de salud mental.
¿Quiénes participaron y quiénes faltaron?
Bullrich, junto a la presidenta de la comisión de Salud, Ivana Arrascaeta, mantuvo una videollamada con los ministros de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Mendoza, Corrientes, Chubut, Chaco y Jujuy. Sin embargo, Kohan no estuvo en esa lista ni en las reuniones programadas para el martes, donde se esperaba la presencia de representantes de Salta, Santa Cruz, Río Negro, Tucumán, San Juan, San Luis, Neuquén, Misiones, Buenos Aires, Tierra del Fuego, Formosa, Santiago del Estero, Córdoba, Catamarca y La Rioja.
¿Por qué es importante la presencia de Kohan?
La ausencia del ministro pampeano no es un detalle menor. La Pampa es una de las provincias que podría verse más afectada por los cambios en la ley, especialmente en lo referido a las internaciones involuntarias y al tratamiento de adicciones. Su no participación podría indicar un desacuerdo con el proyecto o una estrategia política deliberada.
En declaraciones, Bullrich subrayó la urgencia de actualizar una ley que presenta "dificultades concretas para intervenir de manera temprana en situaciones graves", y enfatizó que "la salud mental no puede seguir esperando". Estas palabras contrastan con la aparente falta de consenso que se evidenció en las reuniones previas.
El largo camino hacia la reforma
El gobierno nacional envió el proyecto al Senado el 18 de abril. Desde entonces, se realizaron dos reuniones informativas (el 28 de abril y el 12 de mayo), pero no se logró un acuerdo político entre todos los bloques, que proponen diversas modificaciones.
Entre las propuestas que se analizan, se destaca la necesidad de que las internaciones involuntarias cuenten con la firma de dos profesionales, uno de ellos médico y preferentemente psiquiatra, en lugar de la firma única de un psiquiatra como establecía el proyecto original. Además, se mantendría la restricción de las internaciones solo ante "riesgo grave de daño para la vida o la integridad física propia o de terceros", y se ampliaría el plazo de 48 horas para informar a la justicia en casos excepcionales.
Otro punto en discusión es la implementación de un plan de egreso desde el diagnóstico, con notificación anticipada al representante legal o familiares, para coordinar las condiciones de salida. También se evalúa incorporar un artículo específico para el consumo problemático de sustancias en menores, que deberían ser atendidos por equipos con formación infanto-juvenil.
Finalmente, se busca mantener la prohibición de crear manicomios y la internación crónica por problemas de salud mental, y se eliminarían los artículos referidos a la ley 26.827 sobre el Comité de Tortura.
La ausencia de Kohan en este escenario de negociación plantea un interrogante: ¿qué postura tomará La Pampa en esta reforma que promete ser una de las más debatidas del año? La respuesta podría definir el futuro de la salud mental en el país.