El misterio del turismo en Santa Cruz: la inversión de US$90 millones que Vidal no quiere revelar
Un gobernador anunció una inversión turística de más de US$90 millones. La empresa es mundialmente conocida, el lugar es un misterio y las negociaciones llevan más de un año. ¿Dónde será?
El gobernador Claudio Vidal sorprendió esta semana al anticipar que una empresa de renombre internacional prepara un desembarco turístico en Santa Cruz con una inversión que supera los 90 millones de dólares. Sin embargo, el nombre de la compañía y la localidad elegida siguen bajo siete llaves. El anuncio oficial, según adelantó el mandatario, llegará en los próximos días.
Lo que sí trascendió es que el proyecto no es nuevo: lleva más de doce meses de negociaciones. La firma interesada ya presentó formalmente su propuesta, que ahora atraviesa una etapa de evaluación y correcciones antes de recibir el aval definitivo.
Las pistas que dejó el gobernador
Vidal fue cuidadoso con las palabras. Confirmó que la inversión "supera claramente los 90 millones de dólares", que la empresa es conocida a nivel mundial y que el destino elegido es un punto que definió como estratégico para la provincia. Además, vinculó el avance de las conversaciones con gestiones que la Provincia realizó en el exterior.
Si el proyecto se concreta en los términos anticipados, el gobernador estimó que permitirá generar alrededor de 300 puestos de trabajo. Un dato no menor en una provincia que busca diversificar su matriz productiva más allá de la actividad hidrocarburífera y minera.
El Calafate, la pista más fuerte
Entre los antecedentes que aparecen al buscar grandes proyectos turísticos internacionales en Santa Cruz, El Calafate surge casi inevitablemente. Durante 2025 se conoció que Meliá Hotels International, uno de los mayores grupos hoteleros de España, tenía a la ciudad santacruceña dentro de sus planes de expansión en Argentina.
La compañía había anunciado un programa de inversiones superior a los 200 millones de dólares para incorporar siete establecimientos en distintos destinos del país. El Calafate estaba entre ellos. Incluso un ejecutivo de Meliá llegó a señalar públicamente que las conversaciones para desembarcar en la localidad estaban avanzadas, y se mencionó una posible apertura hacia fines de 2026.
La coincidencia temporal llama la atención: aquellas negociaciones se hicieron públicas hace más de un año, y Vidal acaba de revelar que el proyecto que negocia Santa Cruz lleva más de doce meses de trabajo. Pero hay un detalle que impide cerrar el círculo: Meliá posteriormente aclaró que no tenía formalmente cerrado un hotel bajo la marca ZEL en El Calafate, aunque reconoció que evaluaba oportunidades de expansión en ese destino.
Tampoco existe información pública que permita atribuir al eventual establecimiento de El Calafate una inversión individual superior a los 90 millones de dólares. Por eso, el antecedente de Meliá constituye una pista, pero no alcanza para identificar a la compañía mencionada por Vidal.
Otros destinos en el radar
Santa Cruz tiene otros puntos donde vienen apareciendo proyectos privados relacionados con turismo de naturaleza y desarrollos de alta gama. El corredor de El Chaltén y la zona cordillerana concentran desde hace tiempo interés empresario, y recientemente se presentaron nuevas iniciativas vinculadas al desarrollo turístico y urbano.
La Provincia tampoco dio hasta ahora ningún elemento que permita descartar otros destinos. Y hay un detalle en las palabras del gobernador que mantiene abierta esa posibilidad: no habló específicamente de un hotel ni mencionó El Calafate. Solamente confirmó que se trata de una inversión destinada al sector turístico.
El dato que falta
La clave estará en el anuncio que Vidal aseguró que se realizará en los próximos días. Entonces deberían conocerse tres datos que hoy permanecen reservados: quién invertirá, dónde se realizará el proyecto y en qué consistirá concretamente el emprendimiento.
Hasta ese momento, El Calafate y los antecedentes de grandes cadenas internacionales aparecen entre las pistas más visibles, pero no son suficientes para cerrar el interrogante. Lo único confirmado es la magnitud anunciada: más de US$90 millones de inversión privada y alrededor de 300 puestos de trabajo.
Ahora falta conocer quién está detrás.