El misterio del frío en Rosario: ¿por qué 17 grados se sienten como 5?
¿Por qué en Rosario se siente frío incluso con 17 grados? Los expertos revelan los factores que alteran la sensación térmica y cómo prepararse para el frío.
La sensación térmica en Rosario está jugando una mala pasada: días con temperaturas templadas se perciben como si el termómetro marcara mucho menos. Especialistas explican que hay factores ocultos detrás de esta percepción que van más allá de lo que marca el termómetro.
Durante la tarde-noche de los últimos días, el termómetro marcó entre 13 y 14 grados, pero la gente sintió como si fueran 5. La meteoróloga Vanessa Balchunas lo ejemplificó así: "se sintió como de 5".
¿Qué está pasando en el clima de la ciudad? La respuesta está en la combinación de viento, humedad y radiación solar, que alteran la percepción del frío incluso en jornadas que no son extremas.
El papel del viento y la humedad
Jorge Giometti, del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (CMMC-SAT), explicó que la sensación térmica es moldeada por la acción combinada del viento, el frío y la humedad. El viento actúa como un acelerador que remueve el calor corporal, haciendo que el cuerpo pierda temperatura más rápido de lo que indica el termómetro.
"La temperatura que marca el termómetro es sólo una parte de lo que nuestro cuerpo está detectando. Un día que tiene una máxima de 16, 17 o 18 grados puede ser muy agradable si tenemos la presencia de luz solar, pero después el frío puede ser protagonista", apuntó Balchunas.
La radiación solar y el entorno
La falta de sol es otro factor clave. Tras varios días nublados, sin radiación solar, el centro de Rosario se enfría más rápido, según la observadora meteoróloga. "En principio, si no hay radiación directa, es decir, si estamos al sol, el confort es bastante notorio y más aún si no hay viento, pero si tenemos cielo cubierto o estamos a la sombra y sin abrigo, se puede sentir mucho más la sensación de frío", detalló.
Además, la temperatura radiante del entorno influye: el suelo, las paredes, las zonas de vegetación cerrada o los espacios abiertos reciben distinta radiación, lo que hace que un ambiente con 17 grados reales se sienta diferente según dónde estemos.
La recomendación de los expertos
Ante este panorama, los especialistas sugieren ser "meteorólogos del propio confort". Balchunas recomendó estar atentos al pronóstico diario y preparar la vestimenta según las condiciones: "Podés tener una doble muda para sacarte el buzo o el suéter y quedarte en remera manga larga, pero sabés que si hay viento del este y está nublado, necesitás una campera abrigada".
El viento también juega un papel crucial: cuando es del norte aporta calor, pero si es húmedo y del este, disminuye la sensación de calor en la piel. "Si el viento es sostenido, por más que tengamos 18 o 20 grados, la sensación va a ser más molesta y vamos a requerir a veces un abrigo si está el cielo cubierto", concluyó Giometti.