El misterio de los cóndores en la costa de Dina Huapi: qué reveló un especialista
Cóndores en la costa de Dina Huapi: el insólito motivo detrás de su descenso y la advertencia de los expertos para no arruinar el espectáculo.
La inusual postal de varios cóndores andinos posados en la orilla del lago Nahuel Huapi sorprendió a vecinos y turistas en Dina Huapi. Mientras el Parque Nacional mantiene un operativo de monitoreo, un biólogo explicó las causas y pidió no interferir.
En diálogo con el programa Ideas Circulares, el biólogo y ecólogo Daniel Gómez calificó el avistaje como un hecho poco habitual. “Ver cóndores posados en la orilla del lago es realmente un privilegio. Es un fenómeno muy poco observado”, señaló.
¿Por qué bajaron los cóndores?
Según Gómez, las condiciones meteorológicas de los últimos días –nevadas y falta de viento– habrían obligado a las aves a descender. “Son las aves voladoras más pesadas del mundo. Necesitan las corrientes de aire para planear y, al quedarse sin viento y con el plumaje húmedo por la nieve, fueron perdiendo altura hasta aterrizar en la costa”, indicó.
El especialista recordó que la región cuenta con una importante red de condoreras, sitios de descanso nocturno, tanto dentro como fuera del Parque Nacional. “Somos uno de los lugares con mayor densidad de cóndores del mundo. Vivimos en un sitio privilegiado y eso también implica una gran responsabilidad”, afirmó.
Qué recomiendan los especialistas
Gómez respaldó el monitoreo de los guardaparques y remarcó que el objetivo es evitar que las aves sean alteradas por la presencia humana. “La curiosidad hace que muchos quieran acercarse o sacarse una selfie, pero eso estresa a los cóndores y puede obligarlos a meterse al agua, dificultando todavía más que puedan volver a volar”, advirtió.
También insistió en mantener alejados a los perros. “Aunque sean mansos, los perros conservan su instinto cazador. Su presencia, el ladrido e incluso su olor generan estrés en la fauna silvestre”, explicó.
Finalmente, pidió respetar las indicaciones del personal del Parque Nacional y permitir que las aves recuperen el vuelo por sus propios medios. “Si uno ve un cóndor en la costa, lo mejor es dejarlo tranquilo. En cuanto se den las condiciones de viento y se seque el plumaje, podrá salir volando por sus propios medios”, concluyó.