El misterio de las parinas: ¿qué buscan los flamencos en los salares de Salta?
¿Sabías que los flamencos de la Puna son ingenieros ambientales? Descubrí cómo viven, por qué migran y qué los amenaza en Salta.
En plena Puna salteña, un espectáculo natural se prepara en silencio. Los flamencos andinos y puneños, conocidos como parinas, eligen estos humedales extremos para alimentarse y reproducirse. Pero, ¿qué los atrae a un lugar tan hostil?
El doctor en Biología Enrique Derlindati, en diálogo con InformateSalta, reveló detalles fascinantes sobre estas aves que desafían la vida a más de 4.000 metros de altura.
Adaptados al extremo
Lejos de las playas tropicales, estas aves habitan salares y lagunas de Salta, Jujuy, Catamarca y La Rioja, donde el termómetro baja de cero, los vientos son intensos y el oxígeno escasea. Sin embargo, encontraron allí su hogar.
Según Derlindati, los humedales altoandinos les proveen alimento, refugio y sitios aptos para anidar, formando colonias en zonas de difícil acceso.
Una alimentación que mueve el ecosistema
Su técnica para comer es única: filtran agua y sedimentos con su pico, capturando microorganismos. Este proceso, similar al de las ballenas, no solo los nutre, sino que remueve el lecho de las lagunas, reciclando nutrientes. Por eso se los considera ingenieros ambientales.
Incluso, estudios sugieren que sus movimientos generan vórtices que benefician a otras especies.
Viajeros incansables
Cuando el invierno congela los humedales, los flamencos emigran hacia zonas más bajas, como Pozuelos o las Lagunas del Toro, e incluso llegan a Córdoba y Santa Fe. Estos viajes pueden superar los mil kilómetros, conectando salares distantes.
La sombra del litio
Pero estos ecosistemas enfrentan una amenaza creciente: la minería del litio. La extracción de este mineral estratégico altera la disponibilidad de agua, poniendo en riesgo toda la cadena ecológica. A ello se suman fenómenos como El Niño y La Niña, que modifican el régimen hídrico.
Ciencia para proteger
En Salta, Derlindati y Clara Farfán, bióloga del CONICET, siguen a estas aves para entender sus movimientos y fisiología. La pregunta central: ¿qué necesitan para sobrevivir en un mundo cambiante?
La respuesta quizá esté en un salar remoto o en el largo vuelo entre humedales. Conocerla es clave para cuidar un paisaje que parece vacío, pero que alberga una red de vida invaluable.