El misterio de la niebla que tapó Santiago: ¿por qué fue tan espesa?
¿Sabés por qué esta mañana la ciudad amaneció tapada por un manto blanco? Te contamos la razón científica detrás del fenómeno y cómo será el resto del día.
Una densa capa blanca sorprendió a los madrugadores y dejó la ciudad casi sin visibilidad. El fenómeno, poco común a esta hora, ya tiene explicación científica y comenzó a disiparse con la llegada del sol.
Durante la mañana de este martes, los santiagueños se toparon con una imagen inusual: la visibilidad reducida a menos de un kilómetro en pleno centro. Torres de edificios y copas de árboles desaparecieron tras un manto blanco que generó curiosidad y algunas dudas.
¿Niebla o neblina? La clave está en la distancia
Para entender lo ocurrido, primero hay que aclarar un punto técnico. Lo que cubrió la ciudad no fue una simple neblina, sino niebra pura y dura. La diferencia es simple: cuando la visibilidad es inferior a un kilómetro, se habla de niebla; si es mayor, es neblina. Hoy, claramente, estábamos en el primer caso.
El origen del fenómeno se remonta a la madrugada. El suelo se enfrió durante la noche y la humedad del ambiente se condensó. Sin ráfagas de viento que la dispersaran, esa capa quedó estacionada sobre la capital.
Un espectáculo poco frecuente en Santiago
Este nivel de opacidad no es habitual en la provincia. Los amaneceres suelen ser más secos o contar con brisas matutinas que evitan que la condensación se vuelva tan espesa. Además, el calor tucumano es el enemigo natural de la niebla: cuando los rayos solares calientan la superficie, la humedad se evapora rápidamente.
¿Cómo sigue la jornada?
Con el sol ya asomando, la temperatura comenzará a subir y el viento se intensificará, con ráfagas de hasta 24 km/h. Esto barrerá cualquier rastro de nubosidad baja y devolverá a la ciudad su clásico cielo despejado. Se espera un martes agradable, con niebla en retroceso.


