El misterio de la cuadra donde aparecen cien aves muertas por mes
Nadie imaginaba lo que estaba pasando en esa cuadra: en un mes, más de cien aves aparecieron muertas sin ninguna señal de violencia. Los vecinos reclaman respuestas y las autoridades ya tienen una hipótesis, pero falta lo más importante.
En pleno barrio Echesortu, una cortada de apenas 100 metros se convirtió en el centro de un enigma que tiene a los vecinos en alerta: en los últimos 30 días contabilizaron alrededor de un centenar de aves y palomas muertas, sin signos de violencia. El fenómeno, que no se repite en ninguna otra zona de la ciudad, disparó el reclamo de autopsias y una investigación oficial.
El foco está puesto en la cortada General Madariaga, ubicada en el cuadrante delimitado por Servando Bayo, 9 de Julio, Lima y Zeballos. Se trata de una cuadra tranquila, con pocos árboles de copas bajas, muy distintos a las frondosas plantaciones que rodean al barrio. Por eso, lo que al principio pareció un hecho aislado se transformó en una mortandad constante: día tras día, los vecinos encuentran nuevos ejemplares sin vida en esa extensión.
Gorriones, horneros, palomas y otras especies son retirados a diario, ya sea por el servicio de barrido y limpieza municipal o por los propios habitantes del lugar. “Pasan los chicos barriendo a las 7, pero a las 10 ya hay de nuevo”, contó una vecina a La Capital, reflejando la magnitud del problema.
Incógnita sin respuesta
El misterio crece porque la mortandad se concentra exclusivamente en esos 100 metros de la cortada. Los vecinos transitan la zona a diario, muchos la usan para llegar a los clubes del barrio o para pasear a sus mascotas, y encontrarse con los animales muertos se volvió una rutina tan sorprendente como preocupante.
Una de las vecinas expresó su temor por posibles contagios: “Tengo miedo de que los perros o gatos se contagien de enfermedades”. Y agregó un dato que profundiza el enigma: los ejemplares aparecen solo en la calle, no en techos ni en espacios internos al aire libre, donde no hay registros de una tasa de mortandad similar.
Las palabras que más se repiten entre los habitantes son “raro” y “extraño”. No logran encontrar una explicación. “Es inesperado y es una incertidumbre. Solicitamos que la autoridad competente haga una evaluación y tome medidas en forma urgente porque el problema está”, sostuvo otra mujer, que lleva 20 años viviendo en la cuadra y asegura que nunca vio algo parecido.
La hipótesis que manejan las autoridades
Ante la consulta de los vecinos, las autoridades plantearon que el origen podría ser un envenenamiento en los árboles. Sin embargo, hasta el momento no hay estudios que respalden esa teoría, que partió de los propios funcionarios. Mientras tanto, los vecinos esperan una respuesta concreta que ponga fin a este fenómeno que mantiene en vilo a todo el barrio.