El Militar Sosa dijo que no podía seguir el juicio, pero los peritos lo dejaron sin argumentos
La defensa pidió una revisión médica para frenar el juicio, pero los peritos fueron contundentes: Sosa está en perfectas condiciones. El informe que descolocó a los abogados y la reacción de la querella.
Los médicos que lo evaluaron dictaminaron que Felipe “El Militar” Sosa está lúcido y en condiciones de afrontar el proceso por el crimen de Érika Antonella Álvarez. La querella denunció que la defensa buscaba dilatar el juicio con una maniobra.
El juicio por la muerte de Érika Antonella Álvarez vive jornadas de alta tensión en los tribunales de Tucumán. En las últimas audiencias, el eje pasó por la salud mental del principal imputado, Felipe “El Militar” Sosa, después de que sus abogados, Marcelo Cosiansi y Rubén Flores, pidieran una revisión médica. Argumentaron que el encierro y supuestas amenazas lo habían dejado sin condiciones psíquicas para seguir el debate.
El Tribunal reaccionó rápido y ordenó un examen inmediato con un perito de parte. El resultado fue contundente: Sosa está ubicado en tiempo y espacio y tiene plena capacidad para comprender la criminalidad de sus actos. Los especialistas descartaron cualquier cuadro de inimputabilidad o motivo para suspender el juicio, tal como prevé el Código Procesal Penal.
La querella apuntó contra la estrategia defensiva
La resolución médica cayó muy mal en la querella que representa Carlos Garmendia. El abogado calificó la movida de la defensa como un intento de instalar un relato exculpatorio. Según la hipótesis de Cosiansi y Flores, el hecho habría sido accidental y Sosa habría intentado deshacerse del cuerpo por miedo a represalias de la expareja de la víctima.
“Pretendieron hacer creer que tiene problemas para estar en el juicio. El informe de los médicos que lo atendieron es categórico: no tiene ningún problema. Fin de la discusión”, disparó Garmendia al comentar los dictámenes incorporados al expediente.
En las últimas audiencias, Sosa no se mostró para nada desorientado. Al contrario, siguió con atención las declaraciones testimoniales y mantuvo diálogo permanente con sus letrados y con Jorge “Chicho” Díaz, su excolaborador imputado por encubrimiento.
Qué exige la ley para suspender un juicio oral
El marco procesal vigente es claro: para suspender un juicio oral hay que acreditar fehacientemente un trastorno mental que impida comprender los actos procesales mediante una junta médica, y luego una declaración judicial de incapacidad. Como ninguna de esas circunstancias se verificó, los magistrados ordenaron que el debate continúe.
En el fuero penal local también señalaron que el Ministerio Público suele pedir la intervención de profesionales del Sistema Provincial de Salud (Siprosa) ante este tipo de incidencias. Los especialistas coincidieron en ratificar que “El Militar” Sosa está en condiciones de seguir respondiendo por el femicidio de la joven tucumana.