El Milagro de Salta: un padre lo definió como la "primavera espiritual"
Un cura salteño comparó esta época con una estación del año y recordó una vieja definición que la conecta con la Pascua. Pero hay un dato sobre los peregrinos que pocos conocen y que explica por qué esta celebración es única en el país.
La ciudad de Salta ya vive el Tiempo del Milagro, que comenzó con la entronización del Señor y la Virgen del Milagro en julio y que se intensifica con la llegada de peregrinos y la participación de colegios e instituciones.
En este marco, el padre Ossola, de la Parroquia San Lorenzo Mártir, dialogó con LUP Radio 94.7 y describió esta etapa como una "primavera espiritual", una definición que rescata una tradición local con décadas de historia.
Según explicó el sacerdote, esta celebración tiene una particularidad que ya había sido destacada en los años 70 por monseñor Pérez, quien la llamaba "la Pascua salteña". "Para mucha gente, incluso a nivel mundial, la Pascua y la Navidad son las celebraciones más importantes. Pero monseñor Pérez hacía esta bajada a nuestra realidad y hablaba de la Pascua salteña", señaló Ossola.
En ese sentido, sostuvo que durante septiembre los salteños "actualizamos y vivimos este tiempo de Pascua", marcado por la cercanía con el Señor y la Virgen del Milagro y por el compromiso de los fieles de responder a esa experiencia de fe de distintas maneras.
El fenómeno de los peregrinos
El padre Ossola puso especial énfasis en las peregrinaciones, que definió como un fenómeno que "nos emociona a todos". "Recibir a los peregrinos es todo un ejército de buena voluntad y de solidaridad", dijo, y destacó la importancia de dedicarle tiempo al trato personal y comunitario con el Señor, a través de la oración, para llegar al 15 de septiembre y renovar el pacto de fidelidad.
El sacerdote también repasó las actividades que ya se realizaron en el marco del Milagro. "La semana anterior fue muy participada. Tuvimos el Milagro de los Enfermos, que se realizó en la parroquia de Intersindical; el viernes participaron los más chiquitos, de las salas de Nivel Inicial; el sábado, los niños de catequesis; y por la tarde, el Milagro Juvenil del colegio Belgrano, que luego continuó con una marcha llena de entusiasmo", destacó.
En cuanto a las peregrinaciones, Ossola resaltó que "ya son 40 años de peregrinación" y que "fue creciendo". "Es una vivencia para quienes lo pueden hacer, les toca el alma, no es solo salir a caminar o como quien hace una actividad física o aeróbica", afirmó. Y describió la dureza del recorrido: "En estos días estás saliendo de Santa Victoria, son 500 kilómetros, son 2 semanas de caminata, escalando alturas, llegar a 5 metros de altura, con temperaturas bajo cero, lluvias, cruzando ríos, bajar a la Yunga, selvas. No es por comparar, pero en otros lugares no suceden", cerró en Efecto Dominó.