El milagro de Mama Antula vive en un pueblo de Santa Cruz: la carta que viaja a manos del papa
No van a poder estar cerca del papa, pero sus palabras sí van a llegar: la carta de dos páginas que el hombre del milagro de Mama Antula le manda a León XIV desde un pueblo de 600 habitantes.
En Lago Posadas, un pueblo santacruceño de poco más de 600 habitantes, Claudio Perusini (67) y su esposa María Laura Baranda verán por televisión la llegada de León XIV a la Argentina. No podrán estar cerca del pontífice, pero sus palabras sí: una carta escrita de puño y letra por Claudio será entregada al papa durante la visita.
El encargado de hacerla llegar será el periodista Nelson Castro, integrante de la comitiva de prensa que acompaña al pontífice en su gira oficial por Sudamérica. La misiva, de dos páginas, tiene un pedido muy especial.
Quién es el "hombre milagro"
Perusini nació en Santa Fe y se graduó en la Facultad de Filosofía y Teología de San Miguel, en Buenos Aires. En 1989 visitaba Río Gallegos cuando conoció la Casa Salesiana y decidió instalarse en la capital santacruceña. Allí formó su familia y enseñó Filosofía durante años, hasta que se mudó a Lago Posadas, donde se jubiló. También inició un emprendimiento de cerveza artesanal, una actividad muy demandante.
El 25 de julio de 2017, mientras regresaba a Santa Fe, sufrió un accidente cerebrovascular. El cuadro era grave: no se esperaba que pasara las primeras 24 horas. Su estado era vegetativo.
Al enterarse, su amigo Ernesto Giobando viajó a Santa Fe y rezó. Encomendó la vida de Claudio, a quien conocía desde la adolescencia, a Mama Antula. Dejó una estampita y les contó a los familiares que mucha gente ya le estaba rezando y que seguirían haciéndolo. Incluso les dijo que le habían informado que no reaccionaba, pero que Claudio se movía.
A los cinco meses, el docente jubilado preguntó: “¿Adónde estamos?”.
El 24 de octubre de 2023, mediante un boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, se comunicó que el papa Francisco había autorizado la promulgación del decreto relativo al milagro atribuido a la intercesión de la beata María Antonia de San José, Mama Antula, canonizada el 11 de febrero de 2024.
Claudio y Jorge Bergoglio se conocieron en la adolescencia, cuando el futuro papa daba misa en Santa Fe. Bergoglio confesó a “Marilú”, la mamá de Claudio, y el vínculo se sostuvo en el tiempo. La vida los volvió a encontrar en el ámbito académico y espiritual: Bergoglio fue rector de la Facultad de Filosofía y Teología y fue quien le marcó a Claudio que el sacerdocio no era su camino.
La visita y los recuerdos de Juan Pablo II
“Uno piensa en los viajes y no es fácil hacer un viaje, estamos un poco lejos. Que vayan los chicos, los jóvenes, nosotros lo viviremos de otra manera”, manifestó Perusini desde Lago Posadas sobre la llegada de León XIV.
“Hemos tenido el privilegio, él en un lado, yo en otro, siendo jóvenes de participar de la visita de San Juan Pablo II en 1987. Y después, la gracia de haber estado junto a Francisco. Entonces, ahora nos parece que también es otro tiempo para nosotros, para nuestra vida, acompañar obviamente con la oración, no perdernos ninguno de esos actos. Uno quisiera estar allí, pero también hay que aceptar las limitaciones propias que se nos presentan ya”, expresó María Laura.
Claudio recordó un episodio con Juan Pablo II en la Catedral de Buenos Aires: “Hoy justamente me cayó una ficha, con el papa Juan Pablo II nos dimos la mano y digo, ¿qué lo tiró? Es un santo, no me había dado cuenta de eso. Fue en la Catedral de Buenos Aires, estaba saliendo, a la entrada le estiré la mano y un guardia me la levantó. Y entonces cuando salía, se la puse de golpe y nos dimos la mano, porque además no es una cosa que lo toqué, nos dimos la mano, apretó la mano. Han pasado muchísimos años, y sin embargo uno se acuerda”.
María Laura también guarda su recuerdo: “Era adolescente, estaba con los grupos juveniles, trabajando con los salesianos. Recuerdo haber ido al cruce que está fuera de Bahía Blanca, cerca del aeropuerto, y allí, toda la manifestación de los jóvenes, la espera y el verlo pasar”.
“Después, la vida me regaló otra oportunidad muy linda que fue la de haber estudiado en Roma, de 1980 a 1983, y haber ido a misas al Vaticano. Ellos suelen hacer misas para pequeños grupos de personas, yo estudiaba junto a una compañera polaca, ella diariamente iba a misa con Juan Pablo II y en más de una oportunidad me invitaba para acompañarla e ir a participar juntas. Tengo un gran recuerdo”, completó.
“Apelando a este recuerdo, a esta gracia, ojalá muchos jóvenes puedan ir, puedan estar cerca de León, puedan escuchar y abrir su corazón verdaderamente al mensaje que él nos trae a todos los cristianos y a todos los argentinos”, sostuvo.
Claudio imaginó: “Uno ve que hay mucho entusiasmo por la llegada del papa, y uno no deja de pensar cómo hubiese sido si Bergoglio hubiese venido”.
Sobre la preparación en las provincias, María Laura contó que en Santa Fe hace meses que se organizan para asistir en colectivo, en caravana, vendiendo empanadas, dulces y tortas para que todos puedan participar. “Al que no pueda pagar ese viaje en colectivo, la comunidad lo ayuda. Toda esta previa ha generado un reencuentro a nivel de iglesia católica entre los cristianos, entre los que naturalmente van a misa, pero que ahora se están ayudando para asistir juntos a ver a León”, señaló.
“Hace poco que regresamos a la provincia y no tenemos conocimiento de que aquí haya encuentros tan grandes para ayudarse a viajar. Ahora me he estado enterando de algunas parroquias que se encuentran en colectivos comunes y van. Me hubiese gustado participar al menos con los jóvenes que se están preparando para la confirmación aquí en Lago Posadas porque, sin duda, ver un encuentro masivo de jóvenes que creen es algo que golpea muy fuertemente en la fe, ayuda a tener esa dimensión de iglesia y de iglesia joven”, destacó.
El Cottolengo, una visita que conmueve
La agenda del papa, que inicia el domingo y finaliza el miércoles, incluye para el lunes 9 la visita al Pequeño Cottolengo Don Orione.
“En el año ‘79, hice una experiencia de joven y fui al Cottolengo. Estuve a cargo de un pabellón, 24 internados, atendiéndolos, dándoles de comer, dándoles los medicamentos. Ahí adentro se vive una experiencia muy rara. Ahí están realmente los pobres, pobres… Muchos chicos abandonados por sus padres, muchos chicos abandonados simplemente porque tienen dificultades… son personas”, relató Claudio.
“A mí me conmueve muchísimo que vaya un papa al Cottolengo porque vos decís, es lo último que tiene, sin embargo, va ahí”, expresó.
La carta que viaja a manos del papa
La carta surgió a partir de una invitación. “El padre Tenti que está a cargo de la parroquia de Silípica, es el que les envía el ‘Manuelito’ (una representación del Niño Jesús acostado sobre una cruz que Mama Antula llevaba) y le da la explicación de lo que significa. Allí es que invitaron a Claudio a elaborar una carta contándole sobre Mama Antula al papa León para que acompañara ese presente que iba desde Santiago del Estero”, explicó María Laura.
En la misiva, el hombre milagro le agradece la visita, le cuenta sobre la santa y escribe: “Mama Antula es un modelo a conocer e imitar, un modelo para nuestros jóvenes, para que comprendan que hoy la santidad es posible. Le suplico, invóquela, para que sea conocida su labor y misión. Creo en primera persona que Mama Antula es una voz profética que puede orientarnos hacia el presente argentino y latinoamericano”.
“Uno se ha dado el gusto y un gusto muy grande. Es emocionante”, reconoció sobre las dos páginas que escribió.
María Laura sumó: “Sobre todo, es emocionante porque nosotros no dejamos de ser dos personas comunes. Y desde que ha sucedido lo de la santificación, el milagro, uno siente la necesidad de difundir el servicio y la santidad de Mama Antula y el bien que le puede hacer a todas las personas que conozcan su vida y su misión”.
Claudio y María Laura seguirán la visita por televisión. “En Lago Posadas es la única forma de que uno puede acompañarlo y seguirlo, no hay otra manera. Voy a conversar con la otra catequista, a ver si podríamos organizarlo en la capilla, si pudiéramos asistir a la misa del sábado, verla en un televisor junto a los chicos. Aquí celebración eucarística no hay todos los fines de semana, hay cuando el padre de Perito Moreno puede venir a la localidad”, explicó María Laura.
“Será un gran momento para poder vivenciarlo con ellos, como comunidad y por otra parte, unirnos a toda la iglesia argentina”, afirmó.
Para cerrar, Claudio deseó que la visita de León XIV permita “que el pueblo argentino se una, que no se peleen, porque uno es de un color y otro de otro. En esto somos hermanos”.
“Y que nuestros jóvenes comprendan que verdaderamente Jesucristo existe, que es el verdadero salvador y el que le da sentido a la vida”, completó María Laura.