El método secreto que usa la Justicia para abrir cualquier celular blindado
¿Sabías que un perito puede tardar hasta 28 años en desbloquear un iPhone? Los secretos del peritaje forense que la Justicia aplica en la causa Cirio.
La Justicia logró acceder al teléfono de Jesica Cirio en plena investigación por enriquecimiento ilícito. Detrás de esa puerta digital hay un mundo de técnicas forenses que pocos conocen. ¿Cómo hacen los peritos para sortear contraseñas, huellas y encriptación sin dejar rastro?
El celular de la modelo ya fue desbloqueado por la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico (DATIP). Ahora analizan cada archivo, incluido el polémico video del vestidor con fajos de dólares, para determinar su autenticidad.
¿Qué pasa cuando un celular se niega a abrirse?
Los peritos forenses digitales son los encargados de ingresar a dispositivos bloqueados. Trabajan como auxiliares de la Justicia y usan herramientas que van desde software especializado hasta hardware que cuesta fortunas.
Según Gustavo Presman, experto en la materia, los dispositivos tienen medidas de contraseguridad: tras varios intentos fallidos, el iPhone bloquea el acceso y aumenta los tiempos de espera hasta inutilizarlo por completo.
Fuerza bruta: el primer paso para vencer la cerradura
Mario Micucci, investigador de ESET, explica que la técnica más común es la fuerza bruta: un programa como UFED Premium prueba combinaciones sin descanso. Dependiendo de la complejidad de la clave, puede tardar minutos, días o hasta 28 años en el peor escenario con un código de seis dígitos.
Alejandro Musso, fiscal de la UFECI, detalla que el sistema ofrece dos modos: manual o automático. En automático, intenta una clave cada 15 minutos para evitar que Apple borre el dispositivo como medida de seguridad. Una vez hallada la contraseña, se extrae todo el contenido.
La extracción física: cuando no basta con la lógica
Para obtener una copia exacta, los peritos realizan una extracción física: abren el dispositivo y clonan la memoria bit a bit. “Nunca se trabaja sobre el original, sino sobre un clon”, aclara Micucci. Usan bloqueadores de escritura para no alterar la estructura original.
Si los datos están cifrados, el desafío se multiplica. La recuperación de archivos borrados depende de cómo se eliminaron: si fue de forma lógica, hay esperanza; si se sobrescribieron físicamente, la tarea se vuelve casi imposible.
En algunos casos, los fabricantes colaboran con la Justicia, pero no siempre. Apple, por ejemplo, se negó a desbloquear un iPhone para el FBI, priorizando la privacidad de sus usuarios.
