El Mercado San Miguel vuelve a abrir sus puertas y a miles de salteños les cambia la manera de comprar y comer: hay fecha, puestos asignados y un sistema de colores para ubicar cada rubro. Lo que todavía no se sabe es cuándo, exactamente, se levanta la persiana.
La reconstrucción del Mercado San Miguel avanza y ya hay un horizonte concreto: la primera etapa de apertura está prevista para principios de 2027, cuando se entreguen los primeros 150 puestos. La fecha exacta todavía no se precisó, pero el intendente Emiliano Durand y el jefe de Gabinete, Juan Manuel Chalabe, recorrieron las obras y dieron precisiones sobre cómo quedará distribuido el edificio.
De la tragedia del incendio a una obra de $9.000 millones
El fuego de noviembre de 2024 afectó gran parte de las instalaciones y obligó a repensar el mercado de punta a punta. Tras el siniestro, especialistas del Consejo Profesional de Agrimensores, Ingenieros y Profesiones Afines (COPAIPA) advirtieron sobre falencias eléctricas, estructurales y de higiene y seguridad.
La reconstrucción arrancó en junio de 2025 con una inversión anunciada de $9.000 millones, financiada en conjunto por el municipio y la Provincia. En el medio, unos 220 puesteros fueron trasladados a espacios provisorios para no cortar la actividad comercial.
En julio de 2026 se habilitó un anexo en 20 de Febrero 37, donde antes funcionaba un supermercado, para reubicar a los trabajadores que seguían en otros espacios temporales y así poder encarar las últimas etapas de la obra sobre el edificio histórico.
Cómo será la distribución: tres patios gastronómicos y un piso comercial
Chalabe detalló que ya está terminada la nave central y la construcción de los puestos de gastronomía. El nuevo mercado tendrá tres patios gastronómicos y un primer piso dedicado al sector comercial. Los locales serán de 3 por 3 metros y se agruparán por rubro.
Uno de los frentes de trabajo más activos es el acondicionamiento de los sectores comerciales. En las carnicerías se realizan tareas de revestimiento y se instalará un sistema de extractores para ventilar y eliminar los olores propios de la actividad.
Para orientarse, el color de las cenefas será la clave: en planta baja el rojo identificará a las carnicerías y el verde a las verdulerías, mientras que el violeta marcará los locales comerciales del primer piso.
La entreplanta también tendrá su lógica: hacia el fondo se ubicarán los locales gastronómicos y en la mitad delantera habrá espacios para la venta de especias. El patio de comidas sumará un escenario y tendrá conexión directa con la entrada principal, sobre calle Alberdi. En la nave central se prevé instalar principalmente cafeterías.
Circulación y estacionamiento: dos ascensores y un subsuelo recuperado
El edificio contará con dos ascensores: uno conectará los cuatro niveles (estacionamiento, planta baja, entreplanta y primer piso) y el otro unirá la planta baja con el primer piso. El subsuelo estará destinado a estacionamiento, con ingreso por el acceso principal y circulación interna mediante ascensores y escaleras. Durand lo destacó como uno de los espacios recuperados para facilitar el acceso de los clientes.
El intendente remarcó que los trabajadores que se desempeñaban en el edificio volverán a ocupar sus lugares y que el mercado conservará su esencia. “No se va a convertir en un shopping, pero va a cambiar radicalmente en materia de seguridad e higiene”, señaló. Además, explicó que cada local tendrá medidores individuales de gas y electricidad, con las autorizaciones y verificaciones correspondientes.
“Hay un salto de calidad muy grande. Un mercado para la Salta del futuro, para la ciudad de los próximos 50 años”, resumió Durand sobre el resultado final de la obra.