El maratonista de los milagros: su última carrera y el legado que deja en Tucumán
Antonio “Tony” Rodríguez, el maratonista que inspiró a miles, falleció este 2 de junio. Su historia de fe y superación queda grabada en cada rincón de Tucumán.
Antonio “Tony” Rodríguez, el querido maratonista tucumano conocido como el “corredor de los milagros”, falleció este 2 de junio, dejando un legado de fe y solidaridad que inspiró a generaciones.
Fanático de San Martín, devoto de la Virgen del Valle y habitué del Parque Avellaneda, Tony se convirtió en un personaje entrañable para los tucumanos. Sus largas caminatas y maratones lo llevaron a ser un referente de superación.
La noticia fue confirmada por Rody Acosta, quien expresó su pesar en redes sociales: “Con profundo dolor comunicamos el fallecimiento de nuestro querido amigo y deportista tucumano Tony Rodríguez”.
Sus restos serán velados desde las 20 horas en San Martín 32, donde familiares, amigos y admiradores podrán darle el último adiós.
¿Quién era Tony Rodríguez?
Más que un atleta, Tony era un símbolo de fe y solidaridad. En una entrevista, recordó un grave accidente durante una peregrinación desde Catamarca: “Cuando veníamos de Catamarca con la Virgencita haciendo las caminatas para los niños, tuve un terrible accidente. Fueron 140 kilómetros. Quedé todo quebrado, pero no la cadera ni las piernas. Es una bendición divina de la Virgen del Valle”.
Uno de sus seguidores recordó que, tras completar una exigente prueba de 92 kilómetros cuando ya superaba los 70 años, Tony le obsequió la imagen de la Virgen que lo acompañaba en cada colecta. “Siempre consideramos a esa Virgen como un pararrayos de amor”, expresó emocionado.
El legado que trasciende
La partida de Tony generó conmoción en el ambiente deportivo. El atleta Ezequiel Chavarría fue uno de los tantos corredores que encontraron inspiración en su historia de vida. Hoy, el hombre que recorrió miles de kilómetros por calles y rutas de Tucumán emprende su último viaje, pero quienes lo conocieron aseguran que su legado seguirá vivo.
Tal vez por eso resuenan con más fuerza aquellas palabras que alguna vez pronunció: “Quiero ser un pájaro, una paloma, un cóndor. Como un pájaro libre de libre vuelo”. Tony Rodríguez ya no corre por las calles tucumanas, pero su recuerdo seguirá volando libre en la memoria de todos.