El mapa metalúrgico que preocupa en Chubut: el Valle resiste, pero Comodoro y la Cordillera se hunden
Mientras algunas empresas del Valle logran sostener sus puestos buscando trabajo en otras provincias, Comodoro y la Cordillera ven caer su actividad. ¿Qué hay detrás de esta disparidad que preocupa al gremio?
Mientras el sector metalúrgico del Valle muestra una resistencia que sorprende, en Comodoro Rivadavia y la Cordillera el panorama es sombrío. Así lo describió Marcelo Arrivillaga, dirigente de la UOM en Puerto Madryn, en el marco del Día del Trabajador Metalúrgico.
Arrivillaga fue tajante al calificar la situación del sector como “muy mala”, atravesada por una menor actividad, pérdida del poder adquisitivo, cierres de empresas y precarización laboral. Para el dirigente, la combinación letal entre la caída del consumo y la apertura de importaciones golpea de lleno a la industria nacional.
El Valle aguanta, pero ¿hasta cuándo?
El dirigente destacó que en Puerto Madryn y el Valle el impacto fue menor gracias al esfuerzo de las empresas, que salieron a buscar trabajo en otras provincias o aceptaron operar con márgenes reducidos para sostener los puestos laborales. Una estrategia de resistencia que, sin embargo, tiene un límite.
Comodoro y la Cordillera: el lado más frágil
En cambio, describió como muy delicada la situación de Comodoro Rivadavia y la Cordillera, donde la menor actividad petrolera, la baja inversión y el freno en la construcción profundizan la crisis. Son regiones que dependen de industrias que hoy están en terapia intensiva.
Arrivillaga también apuntó contra el ministro de Economía, Luis Caputo, por sus declaraciones sobre los altos precios de los productos nacionales. Según el dirigente, buena parte de esa diferencia se explica por la presión impositiva, la logística y los fletes, no por una supuesta ineficiencia de la industria local.
Para el referente gremial, sin una recuperación del consumo y mejores condiciones para producir e invertir, será muy difícil que la industria vuelva a crecer. El diagnóstico es claro: el sector necesita oxígeno, y rápido.