El mapa delictivo del norte misionero cambió en 20 años: de los robos a los ciberdelitos
El juez Martín Brites repasó los cambios en la investigación penal en la zona norte de Misiones: de las usurpaciones a los ciberdelitos, el impacto de la pandemia y la llegada del sistema acusatorio. ¿Cómo se adapta la Justicia a los nuevos desafíos?
El Juzgado de Instrucción 3 de Puerto Iguazú cumplió dos décadas de funcionamiento y su titular, el juez Martín Brites, trazó un balance de la evolución de la Justicia penal en la zona norte de Misiones. En una entrevista, repasó cómo las modalidades delictivas se transformaron con el avance tecnológico, el impacto de la pandemia y la llegada de nuevos delitos vinculados al mundo digital.
El juzgado tiene asiento en Puerto Iguazú, pero su competencia alcanza a localidades como Puerto Libertad, Puerto Esperanza, San Antonio, Comandante Andresito y Piñalito Norte. Se trata de una jurisdicción extensa, atravesada por la frontera con Brasil y Paraguay, lo que imprime características particulares a la investigación penal.
De las usurpaciones a los delitos digitales
Brites recordó que el organismo comenzó a funcionar en 2006, durante la gestión del entonces juez José Pablo Rivero. En aquel momento, los expedientes estaban vinculados principalmente con usurpaciones, robos, hurtos y algunos homicidios.
Con el correr de los años, el escenario se modificó a partir del desarrollo tecnológico y de los cambios sociales. "Se virtualizó o digitalizó mucho más aspectos de la vida de la sociedad", explicó el magistrado, y sostuvo que esa transformación también modificó las formas de delinquir y obligó a los organismos judiciales a adaptar sus métodos de trabajo. Según Brites, la pandemia aceleró ese proceso debido a la incorporación de herramientas digitales a distintas actividades cotidianas.
Hacia un nuevo sistema procesal penal
Otro de los puntos abordados por el juez fue la reforma del sistema procesal penal que se encuentra en análisis en Misiones. El proyecto impulsado por el Ministerio Público Fiscal y el Superior Tribunal de Justicia apunta a avanzar hacia un sistema acusatorio.
En ese esquema, los fiscales asumirían la conducción de las investigaciones penales, mientras que los jueces tendrían un rol diferente al que cumplen actualmente dentro del modelo mixto vigente en la provincia. "Creo que va a ser un hito dentro de lo que es la historia del proceso penal misionero", sostuvo Brites al referirse a la eventual modificación.
Más detenciones y causas
Consultado por el incremento de personas detenidas en las cárceles de Misiones registrado en los últimos años, Brites evitó atribuirlo a una única causa. Consideró que para establecer los motivos sería necesario realizar un estudio criminológico y mencionó entre los posibles factores la situación económica y el crecimiento poblacional. "Son múltiples los factores que inciden en esta cuestión, no es una sola", afirmó.
El magistrado también vinculó el aumento de las detenciones con el trabajo de prevención de la Policía de Misiones y la intervención de los juzgados de instrucción en las distintas jurisdicciones. Aclaró, además, que no todos los procesos penales culminan con una condena de prisión efectiva, ya que existen mecanismos como la suspensión del juicio a prueba.
En cuanto a los hechos que con mayor frecuencia derivan en prisiones preventivas, señaló que se trata principalmente de aquellos que contemplan penas elevadas. Mencionó homicidios dolosos, abusos sexuales y robos agravados por el uso de armas de fuego.
El vínculo con la Justicia Federal
La puesta en funcionamiento del Juzgado Federal de Puerto Iguazú también modificó el trabajo judicial en la zona. Hasta entonces, gran parte de la actividad federal se concentraba en Eldorado. Brites consideró que contar con un juzgado y una fiscalía federal en Iguazú permitió distribuir mejor las tareas y facilitó la coordinación entre ambos fueros.
Como ejemplo mencionó investigaciones por homicidios en las que una de las hipótesis estuvo relacionada con actividades de narcomenudeo. En esos casos, los organismos pueden intercambiar información y compartir elementos obtenidos durante las pesquisas. "La cercanía territorial entre un juzgado y otro facilita mucho la cuestión", resumió.
Trabajo con escuelas y prevención entre adolescentes
Respecto de los menores de edad, Brites aclaró que el Juzgado de Instrucción interviene cuando existen personas mayores de 18 años involucradas en hechos delictivos. Cuando participan conjuntamente adultos y menores, la investigación queda bajo la órbita del juez de instrucción, mientras que las medidas tutelares continúan correspondiendo al fuero especializado.
El magistrado destacó además el trabajo desarrollado mediante el programa Jueces en la Escuela, impulsado por el Superior Tribunal de Justicia de Misiones. Las actividades buscan acercar a estudiantes secundarios información sobre el funcionamiento de la Justicia y, al mismo tiempo, abordar situaciones de riesgo vinculadas con los entornos digitales. En ese sentido, mencionó especialmente los peligros asociados al uso de redes sociales, tanto por la posibilidad de que los adolescentes sean víctimas de delitos como por el riesgo de que incurran en conductas que afecten los derechos de otras personas.
Brites señaló que este trabajo adquirirá mayor relevancia ante la entrada en vigencia del nuevo régimen penal juvenil, que establece modificaciones respecto de la edad de responsabilidad penal. En ese marco, sostuvo que mantiene contacto con la jueza correccional y de menores Marisa Aquino para reforzar las tareas de prevención y difusión.
Qué ocurre con los menores que cometen delitos
Ante la consulta sobre dónde podría ser alojado un adolescente sometido a una medida de encierro, el juez mencionó el CEMOAS, un centro especializado para personas menores de edad ubicado en Eldorado, con otro espacio en Posadas. De todos modos, remarcó que el objetivo debe ser evitar este tipo de medidas cuando las circunstancias del caso lo permitan y aplicar las herramientas previstas por el régimen especializado.
Finalmente, Brites fue consultado sobre la intervención policial ante el consumo de estupefacientes en espacios públicos. El juez decidió no pronunciarse sobre ese punto debido a que la investigación de delitos vinculados con estupefacientes corresponde al ámbito federal. "Sé la respuesta, pero prefiero no meterme en la cuestión", manifestó, y derivó la consulta hacia los magistrados federales.
A dos décadas de su creación, el Juzgado de Instrucción 3 de Puerto Iguazú atraviesa así una etapa marcada por la transformación de las modalidades delictivas, el crecimiento de las investigaciones vinculadas con entornos digitales, la coordinación con otros organismos y la transición hacia un nuevo modelo de proceso penal en Misiones.