El mapa de la nafta en Argentina: Misiones lidera los precios y Catamarca se prende a la franja alta
¿Sabías que Misiones tiene la nafta más cara del país? Catamarca también sufre los precios altos por la logística y los impuestos. Conocé todos los detalles de este mapa energético.
Mientras los argentinos miran con lupa cada peso que gastan en combustible, un nuevo relevamiento oficial encendió las alarmas: Misiones se convirtió en la provincia con la nafta más cara del país, y Catamarca no se queda atrás, instalada en la franja alta de la tabla por los costos logísticos.
Los datos corresponden a junio y fueron difundidos por el sector energético. En Misiones, la nafta súper trepó a una mediana de $2.224 por litro, mientras que en el extremo opuesto, Tierra del Fuego ofrece el precio más accesible. La diferencia entre ambos puntos es de $523 por litro, nada menos que un 25% de brecha.
¿Por qué Catamarca tiene precios altos?
La respuesta está en la distancia y en los impuestos. Catamarca, junto al resto del NOA, queda lejos de las refinerías y de los puertos de despacho, y eso se traduce en un recargo importante por flete y transporte. A eso se le suman la presión impositiva provincial a través de Ingresos Brutos y las tasas viales municipales.
El resultado: la nafta súper en los surtidores catamarqueños se ubica por encima de la mediana nacional, más cerca de los valores del norte que de los de la Ciudad de Buenos Aires o la Patagonia.
El privilegio patagónico
La clave de la brecha con el sur está en un régimen diferencial. Provincias como Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, más departamentos puntuales como Patagones y Malargüe, gozan de una exención total del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) para las naftas y de un esquema reducido para el gasoil.
En cambio, las provincias del NOA y del NEA no tienen esos beneficios tributarios y cargan con la totalidad de los impuestos sobre el precio final.
Ventas en caída
Mientras los precios se disparan, la demanda no acompaña. En el primer semestre del año, las ventas al público de combustibles cayeron un 1,3% interanual, el volumen más bajo para ese período desde 2021. En junio, la contracción se profundizó con una baja general del 2,9%, impulsada por caídas del 1,9% en naftas y del 4,2% en gasoil.
En este escenario, el mercado sigue concentrado: YPF, la petrolera estatal, se quedó con el 57% de los despachos, con precios habitualmente un 5% más bajos que la competencia. Le siguen Shell (17,2%), Axion (14%) y Puma (7%).