El local de Neuquén donde un pantalón rosa era pura moda y las camisas volaban
Rubén Rodríguez tenía 21 años cuando abrió su local en Río Negro 313. Sin saberlo, se convirtió en el proveedor oficial de la moda joven de Neuquén. Pero hubo una marca que lo cambió todo...
Rubén Rodríguez tiene 78 años y una memoria que no falla. En los 70 y 80, su local Ruben's Pilchas, en Río Negro 313, se convirtió en el templo de la moda joven de Neuquén. Por sus percheros pasaron las marcas que marcaron a fuego a toda una generación.
La historia arranca antes. Rubén nació en Punta Alta, a 25 kilómetros de Bahía Blanca, pero llegó a Neuquén con apenas dos años, cuando su padre vino por el Ferrocarril. La familia se instaló en Roca al 100 y él cursó la primaria en la Escuela N° 2. A los 12 años ya trabajaba.
De cadete a dueño
Su primer empleo fue en la tienda La Porteña, donde fue cadete, vendedor y llegó a encargado. "Con nueve años de experiencia en el rubro textil, en 1974 pusimos el negocio junto a Víctor Soto, mi suegro. Puse toda mi experiencia y él los pesos", recuerda. Tenía 21 años y ya estaba casado con Mirta, con quien tuvo tres hijos: Martín, Valeria y Maxi.
Al principio costó, pero la sociedad con Jorge "Loquillo" López le dio el empujón definitivo. "Le inyectamos más capital y comenzamos a remontar. Ya para el 77 estábamos firmes con la clientela", dice.
Sun Surf, el boom de los ochenta
El local se mantuvo 17 años y tuvo una marca emblema: Sun Surf, la primera firma argentina de indumentaria de surf, creada en 1981 por Helvio Bouzada. Su personaje Mark y el pájaro Richard se volvieron un fenómeno. "Todo el mundo quería su pantalón o su remera Sun Surf... volaban", recuerda Rubén.
Los pantalones venían en lila, verde agua, celeste, amarillo y rosa. "Ponerse un pantalón rosa era todo un desafío, pero era pura moda. Tenían un calce medio ancho, estilo baggy, y eran muy cómodos", explica. También impusieron los "bombilla", los chupines de ahora, y el Levi's 505 era el más vendido.
Publicidad a vuelo de pájaro
Rubén no escatimaba en ingenio para promocionar. Con los cineastas Carlos Procopiuk y Lorenzo Kelly filmó un aviso en las bardas neuquinas: un ala delta despegaba y en pleno vuelo se leía el nombre del local en la tela. "Fue una publicidad inolvidable", asegura.
También se animó a ser modelo de sus propias prendas y hasta imprimió la cara de Mick Jagger en las facturas. "Los pibes se volvían locos", dice entre risas.
El legado
En los últimos años del local, ya en los noventa, le cedió la posta a Jorge López. La competencia era La Vaquería del Pelado, de Andrés Saravia, pero nunca opacó el fenómeno. Décadas después, la gente lo sigue saludando con el nombre de su tienda: "¿Qué hacés, Ruben's?".