La lluvia no daba tregua y el pasto empezaba a faltar en el sur. Lo que se resolvió en Malargüe no salió de una reunión de escritorio: el aviso llegó un sábado a la noche y puso en marcha el operativo que ya tiene fardos en el departamento.
La sucesión de lluvias que golpea al sur mendocino puso en jaque a los crianceros de Malargüe, y el Gobierno provincial activó una respuesta de emergencia: fardos de pasto ya llegaron al departamento y se distribuirán entre los productores de la zona rural.
El planteo se hizo formal. La Cámara de Comercio de Malargüe y el Municipio llevaron las dificultades del sector al ministro de Producción de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu, en un encuentro que reunió a productores de distintos puntos de la región, a la Asociación Ganadera del Secano Mendocino, a la Específica de Ganadería de la Cámara de Comercio —que preside Facundo Carenzo— y al representante local de la Dirección de Ganadería de Mendoza.
Gabriel Ginart contó que el ministro llegó al departamento "por un pedido del intendente" y que la idea fue conocer "que necesitamos y escuchar las necesidades que tenemos con los crianceros locales".
El pasto ya está en Malargüe
La asistencia inmediata se activó rápido. Ginart confirmó que los fardos de pasto arribaron al departamento y quedaron depositados en dependencias municipales. El Ejecutivo local será el encargado de repartirlos en la zona rural a través de un mecanismo de subsidio para los crianceros.
El forraje atiende uno de los problemas más urgentes que dejaron las lluvias persistentes: la falta de pasturas para alimentar al ganado, sobre todo caprino y ovino. A eso se suma el riesgo que corren las crías durante la parición, expuestas al frío y la humedad.
Por eso los representantes del sector también le pidieron al ministro ayuda para construir cobertizos y espacios cerrados donde resguardar a las cabras y sus crías en esa etapa.
Caminos rurales, el otro frente de conflicto
Entre las principales preocupaciones que se pusieron sobre la mesa apareció el estado de las rutas y los caminos rurales, claves para la actividad ganadera y para llegar a los puestos. Las dificultades de circulación complican a numerosos pobladores rurales, que no pueden trasladarse ni desarrollar sus tareas cotidianas con normalidad.
El llamado que destrabó todo
Vargas Arizu explicó en declaraciones periodísticas en Malargüe que decidió intervenir de manera personal e inmediata después de recibir "el llamado del sábado a la noche del intendente" Celso Jaque, quien le advirtió sobre "un problema que tenemos en varios lugares de la provincia" por los excesos de lluvias y la consecuente escasez de pasto.
El Ministerio de Producción articuló la compra de forraje en General Alvear y en San Luis para atender la emergencia y reducir el riesgo de mortandad de crías. El funcionario aseguró que "vamos a movilizar al Gobierno" y anticipó que se sumarán otras áreas del Estado, entre ellas la Dirección Provincial de Vialidad y el Ministerio de Salud de Mendoza.
La respuesta provincial también llegó al Valle de Uco: Vargas Arizu recorrió establecimientos ganaderos de San Carlos junto al intendente Alejandro Morillas y parte de su equipo, para evaluar las dificultades que atraviesan los productores en sus campos, caminos y corrales.