El llamado que cambió todo: joven ejecutado a balazos en Monte Grande
Un llamado lo sacó del bar y lo llevó directo a una emboscada. Tres hombres lo esperaban para cerrar un negocio, pero terminó fusilado dentro de su propio auto. La investigación ya tiene una hipótesis firme, pero los nombres que todos quieren saber siguen bajo reserva.
Un joven de 22 años fue asesinado de varios disparos en la cabeza y la espalda dentro de un auto en Monte Grande. La investigación apunta a un ajuste de cuentas vinculado al hampa de la zona, según informaron fuentes policiales.
La víctima fue identificada como Daniel Walter Pintos, quien registraba antecedentes penales por robo automotor. Su pareja, de 21 años, resultó ilesa y presenció el ataque. Las identidades de los agresores permanecen bajo reserva sumarial y solo figuran en la causa por sus iniciales.
La cita que terminó en emboscada
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, Pintos estaba con su pareja en un local gastronómico del centro de Monte Grande cuando recibió un llamado telefónico. Tras esa comunicación, la pareja se trasladó en un Chevrolet Corsa bordó hasta el cruce de Villegas y Martínez para encontrarse con tres hombres conocidos por los apodos de «Rata», «El Topo» y «Piru».
Según el testimonio de la testigo, Pintos pretendía entregarles el vehículo para que lo comercializaran de manera ilegal. Los sospechosos subieron al asiento trasero y el viaje continuó con normalidad durante algunas cuadras.
Al llegar a la altura de Villegas al 700, una zona de escasa iluminación, los ocupantes obligaron al conductor a detenerse. Dos de ellos sacaron armas y, sin mediar palabra, le dispararon en la cabeza y la espalda. La muerte fue instantánea. Luego les robaron los celulares a la víctima y a su acompañante, y escaparon a pie por un descampado lindero.
Peritajes y pedido de captura
Cuando llegó la ambulancia y se constató el fallecimiento, los peritos de la Policía Científica secuestraron en el lugar tres vainas servidas y un proyectil intacto calibre 9 milímetros. Al consultar los datos del Chevrolet Corsa en el sistema, se detectó que tenía un pedido de secuestro activo por hurto, solicitado el 17 de febrero por la Comisaría 2.ª de Luis Guillón.
La causa quedó en manos de la UFI N.º 2 descentralizada de Esteban Echeverría, a cargo de la fiscal Verónica Cifarelli. La funcionaria encomendó las tareas de campo y los operativos de búsqueda a los detectives de la DDI de Lomas de Zamora para localizar a los prófugos.