El legado que dejó Jorge Méndez: la historia del entrerriano que se consagró en Cosquín
A un año de su muerte, la cultura entrerriana recuerda a Jorge Méndez, el poeta y cantor que llevó la identidad de la región a Cosquín. Su obra sigue sonando, pero hay un dato de su legado que casi nadie conoce.
Se cumple un año del fallecimiento de Jorge Méndez, el poeta, compositor y cantor que llevó la identidad entrerriana a los escenarios más importantes del folklore. Su obra, que combinó la música con la literatura, quedó como un legado imborrable para la cultura de la región.
Méndez, que vivió parte de su vida en Oro Verde, dedicó su carrera a retratar con versos y canciones los paisajes, las vivencias y la gente de su tierra. Su vínculo con el Litoral fue el motor de una producción que abarcó décadas y que todavía resuena en escuelas, festivales y celebraciones populares.
De Paraná al país
Nacido el 10 de agosto de 1942 en Paraná, Jorge Arístides Méndez mostró desde joven su inclinación por la poesía, el canto y la guitarra. En 1961 compuso Canción del jornalero, su primera obra, que ya dejaba ver una sensibilidad social marcada por la vida de los trabajadores.
El reconocimiento nacional llegó en 1965, cuando se consagró en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín. Ese logro le abrió las puertas a su primera grabación discográfica, Lo mejor de Cosquín 1965, que incluyó composiciones interpretadas por él.
Las canciones que marcaron a Entre Ríos
Entre sus creaciones más recordadas está Canción de Puerto Sánchez, un tema que trascendió generaciones y se convirtió en un símbolo de Paraná. La letra retrata la vida de los pescadores, las costumbres ribereñas y el vínculo con el río. La proyección de esta obra fue tal que sus versos se tradujeron al inglés, alemán y guaraní.
Otras composiciones destacadas de su repertorio son El puentecito de La Picada, El viejo Aguará, Yo soy de Paraná y Palabras al Principito. Todas ellas fueron interpretadas por distintos artistas y encontraron un lugar en encuentros folklóricos y celebraciones populares.
Poeta y escritor
Además de su carrera musical, Méndez desarrolló una importante trayectoria literaria. En 1983 publicó Razón de ser, su primer libro de poemas. En 1999 presentó Altibajos, su segundo libro, junto con el disco El placer de cantar. Dos años después participó en Cosquín del Encuentro de Poetas con la Gente, donde presentó Destinos luminosos.
Su trabajo también incluyó la musicalización de poemas de escritores entrerrianos como Juan L. Ortiz, Olegario Víctor Andrade, Carlos Mastronardi y Delio Panizza, acercando la literatura provincial a nuevos públicos.
Una carrera sin fronteras
A lo largo de su trayectoria, Méndez compartió escenarios y proyectos con referentes del folklore argentino. Su discografía incluye trabajos como Compartiendo, Sin estridencias (junto a Víctor Velázquez), Pasión de vuelo (con Ernesto Méndez) y El placer de compartir.
En 1997 participó en la primera Fiesta Cultural del Mercosur, realizada en São Gabriel, Brasil, una oportunidad para difundir las expresiones culturales entrerrianas fuera del país. Su trayectoria también fue reconocida por SADAIC, que publicó su biografía en una colección dedicada a los autores populares del Litoral.
Reconocimientos y despedida
El aporte de Méndez al patrimonio cultural entrerriano fue distinguido por distintas instituciones. En 2012 fue nombrado Ciudadano Ilustre de Paraná y recibió la Mención de Honor Senador Domingo Faustino Sarmiento, otorgada por el Senado de la Nación.
Uno de sus últimos reconocimientos llegó en agosto de 2025, cuando el Consejo Superior de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER) aprobó por unanimidad otorgarle el título de Doctor Honoris Causa, la máxima distinción académica de la institución. Tras su fallecimiento, la universidad destacó el vínculo entre su producción artística, la memoria colectiva y el sentido de pertenencia de los entrerrianos.