El legado de Favaloro vive: futuros médicos descubren el alma de los pacientes santiagueños
¿Qué diría René Favaloro al ver a estos 41 estudiantes siguiendo sus pasos en el interior santiagueño? La respuesta te va a emocionar. Conocé los testimonios de quienes están viviendo una experiencia que cambia vidas.
Cuarenta y un estudiantes de sexto año de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Favaloro están escribiendo un capítulo inédito en su formación: su práctica final obligatoria en el interior de Santiago del Estero, un territorio que marcó a fuego el espíritu del célebre doctor René Favaloro.
Desde el pasado 22 de junio y hasta el 28 de agosto, estos jóvenes provenientes de distintas provincias argentinas se sumergen en once hospitales del interior provincial, llevando adelante el sueño de aquel médico que revolucionó la cardiología mundial con la técnica del bypass, pero que nunca olvidó sus raíces rurales.
Una experiencia que transforma
Para Sofía Scholz Bucci, oriunda de Comodoro Rivadavia pero radicada en Buenos Aires, la rotación fue "una experiencia enriquecedora porque nos enseñó a manejar situaciones que por ahí en Buenos Aires con todos los recursos se resuelven fácilmente y acá hay que aprender a manejar recursos, resolver en el momento".
La joven también destacó las diferencias socioeconómicas: "la mayoría de la población no tiene los mismos recursos económicos que allá, entonces por ahí uno plantea un tratamiento que no lo pueden costear, entonces buscar alternativas". Incluso, contó que muchos pacientes llegan por consultas propias y terminan preguntando por sus familiares que no pueden acercarse a los centros de salud.
En tanto, Sofía Massi, quien vive en Buenos Aires pero ya conocía la provincia por misiones religiosas, confesó que fue en esos viajes donde "se despertó mi idea de estudiar medicina". Sobre la experiencia actual, aseguró: "Es en la ruralidad donde ves realmente la diferencia y de cómo se puede tratar algo de forma tan diferente o con cosas caseras o con cosas de la naturaleza".
Azul Ricle, también de Buenos Aires, remarcó el contraste cultural: "Primero entender la cultura que hay acá, cómo viven, las enfermedades que hay y cómo las manejan". Para ella, "tratar con las familias, visitar sus casas, ver cómo viven, eso nos sirve mucho para entender y salir un poco de la burbuja que tal vez nos crean las ciudades más grandes".
Martina Sánchez Bilbao, de Bariloche, valoró especialmente el trabajo de investigación que realizaron: "Pudimos hablar con muchos de los ciudadanos y saber cómo se medican, cómo usan los antibióticos, explicarles, dar mucha educación a los pacientes".
El orgullo de seguir sus pasos
Consultadas sobre qué diría René Favaloro al verlas, las cuatro estudiantes coincidieron: "Creo que estaría muy orgulloso. Es el sueño que él tenía, hacer medicina rural. Que lo podamos llevar adelante creemos que le gustaría mucho".
La rotación social-rural 2026, que se extiende por diez semanas, busca integrar a los futuros médicos con equipos de salud en territorios con dificultades de accesibilidad. Graciela Alzogaray, directora del Interior del Ministerio de Salud provincial, explicó que el programa cubre once hospitales: Monte Quemado, Campo Gallo, Fernández, Loreto, Añatuya, Frías, Bandera, Tintina, Sumampa, Quimilí y La Cañada.
Las actividades incluyen rotaciones en consultorios externos, guardia, quirófano, obstetricia y Atención Primaria de la Salud, además de participación en operativos en Postas Sanitarias y trabajos de investigación epidemiológica.
El convenio, vigente desde 2013, también recibe estudiantes de otras universidades como la UNSE, UNT, UCC y la de Buenos Aires. La Cámara de Diputados de la Provincia entregó un reconocimiento de interés general y cultural a esta iniciativa que mantiene vivo el espíritu solidario de Favaloro.