El ladrillo de cocaína con el logo de Ferrari que desató una cacería por los techos
Un paquete amarillo con el logo de Ferrari escondía más de un kilo de cocaína. ¿Qué más encontraron los policías en esa vivienda?
Una simple denuncia por amenazas destapó un operativo que terminó con cinco detenidos y un hallazgo que dejó a los investigadores boquiabiertos: un ladrillo de cocaína de 1,020 kilos con el sello del Cavallino Rampante, la icónica insignia de Ferrari, escondido en una vivienda de la zona sudoeste de Rosario.
Todo comenzó el lunes por la tarde, cuando la Central de Emergencias 911 alertó al Comando Radioeléctrico sobre un episodio de amenazas calificadas en un pasillo de Nahuel Huapi al 3900. Al llegar, los uniformados se toparon con un grupo que intentó darse a la fuga.
Uno de los sospechosos se metió en una casa y fue reducido en el lugar, pero los demás no se rindieron: treparon a los techos y comenzaron una persecución que mantuvo en vilo a todo el barrio. Los agentes desplegaron un cerrojo y, tras varios minutos, lograron atrapar a los otros cuatro implicados.
¿Qué encontraron dentro de la bolsa?
Durante la requisa de la vivienda donde se produjo la primera aprehensión, los efectivos hallaron una bolsa de tela. En su interior, un paquete compacto de color amarillo llamó la atención de inmediato: llevaba estampado el logo de Ferrari. Junto a él, un revólver.
El paquete fue sometido a una prueba de campo por personal de la División Microtráfico de la Policía de Investigaciones, que confirmó que se trataba de 1,020 kilogramos de cocaína de alta pureza. El arma también fue secuestrada y quedó a disposición de la Justicia, al igual que tres teléfonos celulares que serán peritados.
Los detenidos y la causa
Los cinco aprehendidos fueron identificados como Jesús Jonas Bautista S. (16), Hernán Leonel T. (40), Joel Juan A. (19), Y. M. J. (14) y Ever Nahir E. (16). Todos quedaron alojados en la Comisaría 6ª.
La causa, que arrancó como una investigación por amenazas calificadas, ahora suma posibles cargos por microtráfico y tenencia ilegítima de arma de fuego. Los celulares secuestrados podrían aportar datos clave sobre la red que opera en la zona.
Este procedimiento se da pocos días después de otro golpe al narcotráfico en Rosario: el secuestro de 3,435 kilos de marihuana en panes y trozos compactos. La ciudad sigue en el ojo de la tormenta, y este nuevo hallazgo con un sello tan particular no hace más que sumar interrogantes.