El juicio por Hotesur y Los Sauces arranca con Santa Cruz en el centro de la escena
La Fiscalía sostiene que parte del dinero que alimentó los alquileres de la familia Kirchner salió de obras viales mal asignadas en Santa Cruz. El juicio que reúne Hotesur y Los Sauces vuelve a poner a la provincia en el centro de la acusación.
El Tribunal Oral Federal N.º 5 retoma este lunes 2 de noviembre de 2026 la lectura de la acusación en el juicio unificado por las causas Hotesur y Los Sauces, con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, su hijo Máximo Kirchner y un grupo de empresarios sentados en el banquillo. Para Santa Cruz, la instancia tiene un peso particular: la hipótesis fiscal coloca a la provincia como uno de los puntos de origen de los fondos que se investigan.
El expediente analiza presuntas maniobras de lavado de activos y dádivas atadas a negocios inmobiliarios y hoteleros de la familia Kirchner y a contratos con el Estado. La lectura de la acusación de Los Sauces continúa este lunes y, cuando venza el plazo procesal para las defensas tras la unificación de las causas, el debate avanzará hacia la acusación de Hotesur.
Entre los principales acusados figuran, además de la expresidenta y su hijo, los empresarios Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa.
Qué sostiene la Fiscalía
El fiscal general Diego Velasco fue el encargado de exponer en audiencias anteriores la hipótesis del Ministerio Público Fiscal. Según ese planteo, compañías vinculadas a Lázaro Báez y al Grupo Indalo habrían usado contratos inmobiliarios y hoteleros como canal para hacer llegar dinero a sociedades de la familia Kirchner.
En el requerimiento de elevación a juicio, la Fiscalía afirma que Los Sauces obtuvo una porción considerable de sus ingresos de empresas ligadas a esos grupos empresarios. Las cifras que expusieron los acusadores son elocuentes: el 88% de la facturación de la firma correspondió a compañías vinculadas a Báez y al Grupo Indalo. De ese total, un 65% habría provenido de Inversora M&S y Álcalis de la Patagonia, mientras que el 23% restante habría salido de firmas del Grupo Báez.
Entre 2009 y 2016, Los Sauces facturó $25.968.042,30 por el alquiler de propiedades y hoteles a esas empresas. Para la Fiscalía, algunas de esas operaciones fueron innecesarias o se pactaron por encima de los valores de mercado.
El organismo también puso la lupa sobre la evolución patrimonial de la inmobiliaria: su patrimonio neto pasó de $100.000 a más de $12 millones en ese período. Son números que integran la reconstrucción económica de la acusación y que deberán cruzarse con las pruebas y los planteos de las defensas.
El hilo que lleva a Santa Cruz
El supuesto origen del dinero es uno de los ejes centrales de la hipótesis fiscal. En el caso del grupo empresario de Lázaro Báez, la Fiscalía sostiene que parte de los fondos habría salido de una defraudación al Estado mediante la asignación irregular de obras públicas viales en Santa Cruz, un asunto que también se investiga en la causa Vialidad.
De acuerdo con la acusación, esos recursos habrían ingresado después al circuito de negocios inmobiliarios y hoteleros de la familia Kirchner a través de alquileres, transferencias y otras operaciones comerciales.
El expediente menciona además operaciones sobre terrenos y propiedades en territorio santacruceño. Una de ellas es la compra de un terreno en El Calafate a $7,50 el metro cuadrado: según la Fiscalía, el pago se concretó más de un año después y sin que se hubiera formalizado la escritura ni el registro correspondiente.
Todos estos elementos forman parte de la reconstrucción del Ministerio Público Fiscal. Será el tribunal el que deba evaluar la documentación, las pericias y las explicaciones de las partes antes de determinar si hubo delitos y responsabilidades penales.
Dos causas, un mismo juicio
Hotesur y Los Sauces están conectadas, pero tienen focos distintos. La primera analiza las operaciones de la actividad hotelera de la familia Kirchner, incluido el funcionamiento del hotel Alto Calafate y la intervención de empresas vinculadas a su administración. La segunda se concentra en la actividad inmobiliaria y hotelera de la sociedad familiar, en los contratos de alquiler y en las operaciones con compañías de los grupos Báez e Indalo.
En octubre, la Cámara Federal de Casación Penal resolvió que ambos expedientes se tramiten en un único juicio oral, después de que el Tribunal Oral Federal N.º 5 había dispuesto en un primer momento hacer los debates por separado.
Cómo sigue el debate
El juicio comenzó el 23 de octubre con la lectura del requerimiento de elevación a juicio de Los Sauces. La audiencia de este lunes retomará esa exposición. Cumplido el plazo procesal fijado para las defensas tras la unificación, está previsto que se avance con la acusación de Hotesur.
La Fiscalía deberá sostener su hipótesis a lo largo del proceso y las defensas tendrán la oportunidad de responder a las imputaciones y de controvertir las pruebas. Al finalizar el debate, el tribunal determinará si los hechos y las responsabilidades atribuidas quedaron acreditados.
La causa vuelve a poner bajo análisis judicial operaciones económicas que involucran a Santa Cruz, la obra pública y los negocios inmobiliarios y hoteleros de la familia Kirchner.