El juicio por el crimen de Óscar Lancucheo: la confesión que lo complica
La Justicia de Santa Cruz empezó a juzgar a Fernando Muñoz por el asesinato de su amigo Óscar Lancucheo. La acusación es durísima y una frase que el imputado le dijo a su expareja antes de huir puede ser clave. ¿Qué declaró esa noche?
La Justicia de Santa Cruz comenzó a juzgar a Fernando Muñoz, de 35 años, por el asesinato a puñaladas de su amigo Óscar Javier Lancucheo, hecho ocurrido en una vivienda de la calle Jofré de Loaiza al 700, en Río Gallegos. El debate oral se desarrolla bajo la acusación de homicidio criminis causae, figura que prevé prisión perpetua como única pena.
El caso, que conmocionó a la opinión pública local, se remonta a la madrugada de un sábado, cuando una reunión entre amigos terminó en una discusión que derivó en violencia. Lancucheo fue apuñalado en su propia casa y perdió la vida en el lugar.
La confesión que marcó la investigación
Uno de los elementos más escalofriantes del expediente es la frase que Muñoz le habría dicho a su expareja antes de intentar huir: “Gorda, me mandé una cagada”. Según la acusación, con esas palabras confirmó haber terminado con la vida de su amigo tras una pelea que los investigadores calificaron como insólita.
El juicio oral, que arrancó este 15 de octubre, buscará determinar la responsabilidad del imputado en el hecho. La figura de criminis causae agrava la calificación porque se entiende que el homicidio se cometió para ocultar otro delito o para asegurar el resultado de un hecho anterior.
Qué se sabe del caso
Lancucheo fue asesinado a puñaladas en su vivienda de Río Gallegos. El hecho ocurrió hace casi dos años y desde entonces Muñoz permanece detenido. La causa quedó caratulada como homicidio criminis causae, lo que elevó la expectativa de pena a la máxima prevista en el Código Penal.
El debate oral continuará en los próximos días con la declaración de testigos y la exposición de las pruebas recolectadas por la fiscalía. La defensa del imputado intentará desactivar la acusación principal y buscar una calificación menor.
La comunidad de Río Gallegos sigue de cerca un juicio que promete revelar nuevos detalles de una noche que terminó de la peor manera para dos amigos.