El juez Fradejas destrozó la investigación del caso Lebbos y ordenó seguir buscando al asesino
El juez Fradejas expuso las falencias de la investigación y ordenó seguir buscando al verdadero asesino de Paulina Lebbos. ¿Qué dijo sobre el fiscal Sale?
El juez Fabián Fradejas, en representación del tribunal que absolvió a César Soto y Sergio Kaleñuk por el crimen de Paulina Lebbos, expuso durante 80 minutos los fundamentos del fallo. “No se vio, o por lo menos yo nunca vi, esta falta de investigación”, resumió el magistrado, apuntando directamente contra el fiscal Carlos Sale.
Fradejas subrayó que era la primera vez que les tocaba juzgar un crimen ocurrido hace tanto tiempo y con un nivel de investigación tan deficiente. Consideró que la tarea de la Sala fue una suerte de “arqueología forense”, es decir, “tratar de llevar adelante, de investigar a los que les toca investigar y juzgar un hecho ocurrido hace 20 años”.
¿Qué falló en la investigación?
El magistrado reprochó que no se hiciera una sola prueba relacionada a Soto para tratar de ver si él había sido el autor del hecho. “Tuvimos que releer la causa y creo que hay una sola prueba, si se le puede llamar prueba, por parte de la fiscalía, que fue remitir al Club Atlético Tucumán para ver si Kaleñuk trabajaba allá. Aparte de eso, no hay otra prueba”, sentenció.
Además, cuestionó que durante el debate no se realizó una inspección ocular al departamento de Soto, ni una reconstrucción del hecho. Tampoco se peritaron los datos del recorrido entre su departamento y Vipos, donde fue hallado el cuerpo, para determinar si podría haber vuelto a tiempo para descartar el celular.
Testigos clave sin declarar
El tribunal también reprochó que no se tomó declaración a testigos importantes como Virginia Mercado, amiga de Paulina; el remisero Juan Pedro Cruzado; o los vecinos de Soto. En lugar de ello, se utilizaron declaraciones del juicio anterior. Tampoco se realizó un peritaje psicológico a Soto ni se llamó a declarar a la hija de Paulina, Leticia, quien habría presenciado escenas de agresiones.
Mereció especial atención el reclamo de que no se terminaron de hacer los peritajes de ADN sobre el material encontrado debajo de las uñas de la víctima ni se analizaron las sábanas de llamadas de telefonía. Finalmente, los jueces consideraron que no se investigó la hipótesis de que los sospechosos podrían ser “los Jiménez”, vecinos de Soto.
La absurda teoría contra Kaleñuk
Fradejas repasó con ironía la hipótesis de que Kaleñuk fuera el encubridor de Soto: “Lo llama para que le colabore: ‘mire, acabo de matar a mi expareja, ¿podría ayudarme a deshacerme del cuerpo?’ Y el señor Kaleñuk, en un acto de gran empatía, le dice: ‘sí, no se preocupe, ya voy para ahí’”. Indicó que no se investigó si Kaleñuk tenía un vehículo disponible ese día ni se realizó una pericia de tiempos y recorridos.
El cuestionamiento más duro fue contra el fiscal Sale por retirar la acusación sin fundamentos. “Hubiera sido bueno que diera los fundamentos de por qué retiraba la acusación. Por lo menos, por una cuestión de respeto al señor Kaleñuk, que se lo trae a este proceso sin ningún tipo de pruebas desde el principio”, reclamó el juez.
Reivindicación y nuevo rumbo
Antes de la audiencia, se leyó un homenaje a Daniel Marranzino, fiscal que tuvo la causa antes que Sale y que falleció recientemente. Fradejas aclaró que Marranzino no coincidía con la teoría del caso y que fue él quien convocó a Sale a sostener la acusación.
Finalmente, el tribunal resolvió remitir las actuaciones a la fiscalía de turno para profundizar la investigación. Hablando directamente a Alberto Lebbos, padre de Paulina, Fradejas remarcó: “le puedo asegurar que lo que nos moviliza a dictar una sentencia siempre que sea justa; y haber condenado a dos personas sin ningún tipo de prueba no es un acto de justicia”. Y concluyó: “creo que merece la pena la remisión de las actuaciones para que se profundice la investigación de manera real, para que un crimen tan aberrante después de 20 años no quede impune”.



